Un loro, Pepo, estuvo cinco días “detenido” hasta que “confesó” la identidad de su dueño, con lo que se dirimió una disputa por la posesión del ave, informó ayer el diario La Capital. Después de sucesivos “interrogatorios” en una comisaría, el ave terminó por llamar a “Jorge”, en alusión a Jorge Machado, quien junto con su esposa denunció el robo del que consideran “el tercer hijo de la pareja” hasta hallarlo con la familia Vega, la cual se negó a devolverlo.