El contralmirante Homero Arellano Lascano asumió ayer la comandancia de Operaciones Navales de la Armada, así como de la jefatura de la Primera Zona Naval, en Guayaquil, en reemplazo del Contralmte. Galo Moncayo Navarrete.
Arellano fue designado en ese cargo el pasado 7 de diciembre. En la ceremonia, que se realizó en la Base Naval Sur, también se relevó la Comandancia de la Escuadra Naval, que ahora está bajo el mando del contralmirante Milton Lalama.
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Arellano Lascano, en su discurso, habló sobre los peligros latentes de la guerra: “Con firme decisión asumimos la responsabilidad de conducir las operaciones navales y enfrentar el fenómeno de la guerra”, dijo, y aunque no lo mencionó directamente se refirió a los límites marítimos que aprobó el Congreso peruano, el 3 de noviembre pasado.
“La guerra trae consigo no solo dolor..., el deshonor y el permitir que por falta de prepararnos y estar vigilantes, otros nos sorprendan y alienen nuestra soberanía”, señaló.
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Añadió que las causas e hipótesis de conflictos “están latentes en la vecindad de una guerra fratricida y en la hipocresía de acuerdos de paz con pretensión de incumplimientos. El confín de las fronteras marítimas constituye poderosos ingredientes para continuar con premura el fortalecimiento del poder naval”.