Jueves 29 de diciembre del 2005 Libros

La novela capturó a Marcelo Báez

Redactora | Mildred Wiesner Yagual

El escritor tiene previsto publicar dos obras en el 2006

http://src.eluniverso.com/2005/12/29/0001/261/files/104337-2637-f0250.jpg

Un premio siempre es una revancha simbólica del escritor hacia el medio y los estereotipos que se tejen sobre él. Es también una cosa azarosa en la que nadie tiene la certeza de que va a ganar.

El género lo escogió a él y decidió que no quería ser un poeta que se enfrasca  en algo. Hay temas que exigen una forma expresiva diferente y menos inmadura. En su caso es la novela.

Jet Lag, obra que ganó este mes el IX Concurso Nacional de Literatura 2005 que organizó la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas, verá la luz  en octubre del 2006 en una editorial extranjera cuyo nombre no quiso revelar su autor, el guayaquileño Marcelo Báez.

El nombre asignado a la novela significa “un síndrome de desfase horario cuando se viaja de un continente a otro”. Báez añade que el escritor chileno Roberto Bolaño describió muy bien el concepto: como una sensación de estar y no estar, de ser y no ser.

Pregunta: ¿Qué temáticas presenta en Jet Lag y por qué las aborda?
Respuesta: Jet Lag es la historia de un diseñador gráfico preso de su sedentarismo que conoce a una joven psicóloga francesa enferma de nomadismo. Es una historia de antiamor que toca el tema del choque de culturas. Él es un latino perdido en Latinoamérica y ella, una europea perdida dentro de sí misma.

P: ¿Cómo decidió  escribir esta obra?
R: Creo que es una historia desde el punto de vista del que se queda en la “pútrida patria”. La literatura contemporánea ya está demasiado atiborrada de nómades (ojo que no digo nómadas). Yo prefiero los viajeros inmóviles. El sedentarismo es más auténtico, menos posado y menos burgués.

P: ¿No le parece la suya una postura provinciana?
R:  No tanto. Ulrich Beck, el teórico de la “glocalización” (ojo que no estoy hablando de globalización), dice que todo hecho para ser global debe ser local primeramente. Yo estoy de acuerdo con él cuando afirma que todo cosmopolitismo sin provincialismo es vacío y que todo provincialismo sin cosmopolitismo es inútil. Lo uno va con lo otro.

P: ¿No hay una película con Juliette Binoche que se titula Jet Lag? ¿Es coincidencia?
R: No, no lo es. Un escritor trata de intertextualizar todos los referentes posibles de la cultura. De hecho, el personaje femenino de mi novela se llama Juliette como la actriz que usted acaba de nombrar.

P: ¿Qué hará con los $ 5.000 que le dio como premio la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas?
R: Ya que un hijo es un cheque al portador, sin cifra y girado para toda la vida, el monto será exclusivamente para mi vástago que está por nacer.

P: ¿Qué busca ofrecer en cada obra al lector?
R: Busco sacudirlo, no dejarlo indiferente. Se supone que la literatura debe dejar una cicatriz en el rostro del mundo y una llaga en la psiquis del lector. Busco crear lo que ya he sentido después de terminar de leer un buen libro: que los personajes persigan al lector.

P: ¿Qué tema no ha abordado y lo quisiera tocar en una obra a futuro?
R: Quisiera escribir sobre los intelectuales ecuatorianos que hacen turismo cultural en Europa o Estados Unidos y luego vienen acá para impresionar a todos. Allá son poco conocidos o realmente desconocidos, pero todo el mundo los recibe acá con los brazos abiertos y la mente cerrada. Es una forma de provincialismo.

P: ¿Esta actitud que usted denuncia se da con todos los “intelectuales ecuatorianos”, como  los llama, que viven afuera?
R: No con todos, pero sí con una gran mayoría. Vienen a pontificarnos y a enseñarnos cosas elementales que de una u otra forma ya las sabíamos, solo que ellos nos las venden con el marketing de un acartonado cosmopolitismo basado en la exclusión arbitraria de lo local.

P: ¿Usted  tiene publicaciones en varios géneros literarios, en cuál otro desea incursionar?
R: Solo me falta el teatro. Espero algún día dar forma a unos monólogos vagos que tengo dormidos en el disco completamente duro de mi laptop.

P: ¿Cómo fue  para Marcelo Báez este 2005?
R: Como escritor fue un año de aprendizajes y de búsquedas. Como editor publiqué tres libros de escritores valiosos como Sonia Manzano, Rafael Illingworth y Leticia Loor.

P: ¿Qué proyectos tiene para el 2006?
R: En el primer trimestre del próximo año publicaré El gabinete del doctor Cineman, mi segundo libro de crónicas de cine. En lo académico pienso cursar una maestría de estudios culturales en la Universidad Andina en Quito. En el ámbito editorial hay algunos proyectos de publicar a valiosos escritores jóvenes y otros no tan jóvenes.

APUNTES

PUBLICACIONES
Marcelo Báez nació en Guayaquil en 1969. Ha publicado tres poemarios, un libro de cuentos y dos novelas. Ganó cinco premios nacionales de literatura. Como editor ha publicado cerca de 30 libros de autores nacionales.

OTRAS ACTIVIDADES
Dicta la cátedra de cine en la Escuela de Comunicación de la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica. Además imparte talleres de lectura y escritura literaria en Mr. Books.

EL GABINETE DEL DOCTOR CINEMAN
Su segundo libro de ensayos sobre cine, El gabinete del doctor Cineman, circulará a partir de febrero. Está incluido en Relatos vertiginosos (México, Alfaguara, 2000), compilación de microficciones realizada por Lauro Zavala. Consta en la antología bilingüe de poesía Entresiglos (Entreséculos) hecha por Bianchi & Pilar Ediçoes en Montevideo en el 2001.


Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.