Un tanto del centrocampista Selver Hodzic a un minuto de la conclusión del encuentro contra el Sparta Praga rubricó el histórico triunfo del Thun suizo, un modesto incrustado entre la grandeza de la Liga de Campeones, que encontró la respuesta a su esfuerzo y a sus ilusiones en la segunda jornada del torneo.

Las expectativas se desbordaron en el estadio de Berna, el feudo asimilado por el club de esta villa helvética de cuarenta mil habitantes, más apreciada por la hermosura de sus calles que por la tradición de sus futbolistas.

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Hasta este curso, en el que el Thun ha traspasado los límites de sus reclamo turístico para empezar a formar parte de la fiesta deportiva en la competición más llamativa. El debut del pequeño conjunto suizo, crecido en su transitar por la fase previa, ha supuesto un acontecimiento en todo el país.

No era mal rival el Sparta para augurar expectativas deportivas en el arranque como local. El cuadro checo, un histórico de antaño, se esfuerza por recuperar la gloria del pasado, pero aún está a medio camino, a pesar del optimismo que generó su empate en la sesión inicial de su grupo frente al Ajax.

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Pero Berna estaba preparada para la fiesta. Y la hubo. A pesar de que la explosión de la euforia estaba guardada para el final.

No hubo claridad en las acciones de gol en la primera mitad. El Thun adoptó cierto dominio del territorio de su rival. Y sobre él jugó. Sin embargo, la amenaza inicial llegó por parte de los visitantes, que advirtió a Japikovic por medio de un lanzamiento de falta de Petras sin consecuencias respondido a continuación por un tiro de Ferreira que apenas inquietó a Blazek.

La ocasión más clara no llegó hasta la media hora de juego, cuando Aegerter obligó a Blazek a emplearse a fondo para salvar el tanto local. Un par de faltas sin peligro completaron el registro atacante del primer tiempo.

El ímpetu con el que el conjunto helvético afrontó la segunda parte a punto estuvo de costarle un disgusto al Thun, que obligó a su meta Jakupovic a efectuar una acción milagrosa cuando en una contra Sivok estuvo a punto de adelantar a los visitantes.

Sin embargo, el conjunto suizo intensificó sus esfuerzos en los minutos finales, especialmente incentivados por los cambios ejecutados por su técnico Urs Schonenberger. El aviso llegó a tres minutos del final, cuando Leandro estuvo a punto de marcar si no llega a ser por la intervención de Blazek.

Y, en plena ofensiva local, una internada de Goncalves por la banda derecha sirvió para que Hodzic atinara en su remate a batir al meta checo y sentenciara el histórico triunfo del modesto conjunto suizo.