Los futbolistas del Real Madrid David Beckham y Raúl González no estarán esta vez en el mismo equipo, ya que defenderán en Singapur las candidaturas de la capital británica y española, respectivamente, en la elección el miércoles de la sede de los Juegos Olímpicos de 2012.
David Beckham, uno de los iconos deportivos en el continente asiático, defenderá en Singapur la candidatura de Londres, que compite con Madrid, París, Moscú y Nueva York.
"Yo soy del este de Londres, donde se ubicará el principal Parque Olímpico, y esto hace que me ilusione aún más con los planes de regeneración de la zona. Sería genial si los Juegos se organizan en Inglaterra, en donde a la gente realmente le encanta el deporte", afirma Beckham.
Por su parte, Raúl González, que integra una delegación de deportistas españoles en la que se encuentran el baloncestista Pau Gasol y el ex ciclista Miguel Induráin, defenderá a Madrid.
"Se me pone la carne de gallina cuando escucho hablar de 2012", afirmó Raúl, que también defiende a la ciudad en que nació y tiene el honor de haber comenzado en los infantiles del Atlético Madrid para luego pasar al Real, por lo que ha pertenecido a los dos clubes principales de la capital.
Raúl recordó este lunes a David Beckham que Madrid lo recibió con mucha hospitalidad. "No hemos comentado mucho sobre la rivalidad, pero sólo puedo decir que está viviendo en Madrid y está feliz, en una ciudad que lo ha acogido con los brazos abiertos y está disfrutando", dijo Raúl.
Respecto a las palabras del presidente del COI, que dijo que Beckham no iba a ganar votos para Londres, Raúl afirmó que él tampoco va a ganar ningún voto de forma individual.
"Me siento orgulloso de haber sido olímpico en Atlanta-96 cuando era joven. No sé si David va a ganar votos, pero en mi caso, estoy en un equipo como el de Madrid-2012 sin fisuras y eso sí nos va a dar muchos votos", añadió.
Otro galáctico del Real Madrid, el francés Zinedine Zidane, defiende la causa de París, aunque no ha viajado a Singapur, pese a que ya defendió a la candidatura de la capital francesa en 2001 en Moscú.
En aquella ocasión, en que París fue derrotada por Pekín para organizar los Juegos Olímpicos de 2008, Zidane se dirigió a los miembros del congreso del COI, que después se decidirían por la capital china.