Unos arqueólogos desenterraron en el oeste de Irán  un sarcófago de bronce que contenía un esqueleto con una máscara cubierta de  oro que podría tener 2.000 años, indicó este sábado un responsable  local.
 
"Este descubrimiento no tiene precedente en la provincia", declaró el jefe  de la organización del patrimonio de la provincia de Lorestan, Sirus Ebrahimi.
 
Según la Organización Nacional de Patrimonio, los arqueólogos también  descubrieron tres diademas cubiertas de oro que sugieren que la tumba  pertenecía a un personaje de rango social elevado.
 
El féretro, que mide 1,80 m de largo, fue descubierto fortuitamente cerca  de una granja en los alrededores de Jorramabad.
 
"Unos aldeanos nos indicaron que la gente buscaba en esa esquina con  detectores de metales así que nos precipitamos en el lugar y bloqueamos el  sector", dijo Ebrahimi.
 
El descubrimiento se produjo el 10 de febrero y no fue hecho público hasta  este sábado para dar tiempo a los arqueólogos a excavar, e impedir los pillajes  que tiene lugar en Irán, una tierra arqueológicamente muy rica.
 
La presión quebró el sarcófago en cuatro pedazos y los elementos de la  tumba fueron enviados al laboratorio para su examen.
 
Este féretro tendría entre 1.700 y 2.200 años, indicó Ebrahimi.
 
Según Jalal Adeli, jefe del equipo de excavaciones, la cerámica exhumada en  el lugar hace pensar que pertenece a la época parta.
 
Bajo el reinado del rey Mitridato (171 a 138 a.C.), los partos anexionaron  la mayor parte de Persia y luego las tierras que se extienden entre el río  Eúfrates y Afganistán, donde impusieron su dominio durante cinco siglos.
 
Los arqueólogos carecen de fuentes escritas sobre esta época en Irán, lo  que confiere aun más valor a estos hallazgos de Lorestan ya que una vez  limpios, los expertos podrán descifrar las inscripciones que aparecen en la  tumba.