Viernes 02 de julio del 2004 Libros

Guido Jalil experimenta géneros en la literatura

Redactora | Mildred Wiesner Yagual

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El escritor nacido en Esmeraldas, Guido Jalil, es autor de novelas y relatos. No se atreve a confesar si más adelante publicará un poemario. “Si pensara hacerlo, ese sería mi secreto mejor guardado”, comenta.

El auditorio del MAAC es el espacio donde esta noche (19h30) el escritor esmeraldeño presenta su cuarta novela. La publicó   Paradiso Editores. Tiene  230 páginas.

Dejar en la memoria un acto tan cobarde y bárbaro como es el secuestro de personas es lo que persigue el escritor esmeraldeño Guido Jalil Trejo de 67 años, quien hoy presenta su cuarta novela, Imperio del infierno. El acto se desarrolla a las 19h30, en el auditorio del MAAC (Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo), ubicado en Malecón y Loja.

En esta publicación, que preparó en tres años, el autor intercala en su narrativa notas de prensa y poemas. Jalil señala que la presencia de noticias en su obra no es novedad. “Ya las usé en mis otros trabajos y de hecho es una técnica utilizada desde hace 80 años”, argumenta. Y de los poemas refiere que “es la primera vez que cometo poesía. Había cosas que no podía decirlas en prosa, entonces recurrí al verso”.

Imperio del infierno surgió de las conversaciones que tuvo el autor con amigos extranjeros que fueron secuestrados en Colombia en distintas épocas. “El libro muestra el monólogo interior de un hombre violentado en  su libertad. Hay un acercamiento a lo que pasa en el exterior, y que él no lo puede vivir porque está secuestrado. Se muestra parte de su pasado, cuando era un muchacho y empezaba a luchar por la vida”, reflexiona Jalil.

Resalta que los aspectos fundamentales del desarrollo de la historia son la familia y los amigos, “porque las dos partes tratan de recuperar al ser querido, mediante el pago del rescate”.

El escritor esmeraldeño, que se inició como columnista y tipógrafo del periódico El Cosmopolita, propiedad de su padre, Jorge Jalil, elabora sus obras literarias a mano. Cuando ya pasan por un periodo de corrección y edición, traslada ese material a la computadora y lo imprime. Sin embargo, aun impreso el texto, vuelve a corregirlo, lo que da origen al producto final.

Jalil afirma que escoge las noches y madrugadas para escribir. El proceso de edición, corrección y transcripción a la computadora quedan para el día. No permite que nadie observe su trabajo hasta que se publique. “Mis amigos son los lectores más implacables de mis obras. Ellos me dicen qué les gustó y qué no”, asegura.

Agrega que su círculo social lo forman poetas. Admira la producción de escritores como Fernando Cazón, Carlos Eduardo Jaramillo, Antonio Preciado, Derek Walcott y Giovanny Quessep.

Jalil publicó las novelas El triestino James-Joyce Francescoli (1992), Por siempre jamás (1995) y Usureros, diantres y endriagos (2000). Con la primera obtuvo el primer premio en la II Bienal de Novela Ecuatoriana. Se tradujo al inglés e italiano. Es autor de los relatos Picrato de Butazín (1981) y Basura radiactiva, desechos tóxicos y dos historias de amor (1997).

Dos de sus cuatro hijos, Guido Flavio y Mariela, se vincularon con las letras, pero ahora dejaron  esa actividad. La esposa de Jalil se llama  Ángela María Perna y se dedicó por un tiempo a la pintura.

NOTAS

Presentación
Esta noche, en la presentación del libro, participan la directora regional de Programas Culturales del Banco Central, Mariella García; la crítica literaria Cecilia Ansaldo; y el director de Paradiso Editores, Xavier Michelena. Después, Guido Jalil conversará con los lectores en la librería MAAC Libro (primer bloque del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo).

Actividades
Además de novelista y relatista, Jalil se desempeña como auditor de la empresa de sus hijos. Su título profesional es ingeniero agrícola. El escritor señala que sus seis obras “tienen como columna vertebral, en su construcción, el amor”.


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