El fútbol sudamericano se trunca cada año por la venta de sus buenos jugadores a Europa, un camino casi inevitable debido a la crisis económica de la región, dijo el martes el brasileño Ronaldo.
 
"Influye bastante el momento económico de Sudamérica pues los buenos jugadores luego de hacer un buen campeonato son vendidos a Europa y nuestro fútbol se queda siempre sin los mejores y esperando cada año por una renovación", dijo Ronaldo en Lima en una entrevista con la emisora de radio RPP.
 
Ronaldo, de 27 años y considerado uno de los mejores jugadores del mundo, juega en el club español Real Madrid desde el 2002, cuando fue transferido por el Inter del Milán, de Italia, tras un acuerdo valorado en 35 millones de euros.
 
El astro brasileño llegó a Lima para una visita de un día traído por la gigante cervecera brasileña AmBev ABN.N, en el marco de una campaña publicitaria para su ingreso al país.
 
Al ser consultado sobre su actuación en el Real Madrid, que pese a contar con una de las plantillas mejores pagadas en el mundo tuvo una decepcionante temporada, Ronaldo se quejó del trajín de su equipo.
 
"Tenemos teóricamente la mejor plantilla del mundo, los mejores jugadores, pero con el calendario que tenemos queda bastante difícil mantener un nivel de juego", afirmó.
 
"Cada vez se juega más partidos, más compromisos, incluso con las eliminatorias (para el mundial de Alemania 2006), los viajes. A la larga creo que hemos pagado el cansancio de esta temporada larguísima", dijo Ronaldo.
 
No obstante, el jugador, muy criticado por un supuesto aumento de peso, tuvo una buena actuación a principios de junio en la eliminatoria sudamericana, al anotar los tres goles con que Brasil le ganó a Argentina, con tres tiros penales luego de faltas contra el propio delantero.
 
"He sido víctima de una noticia inventada, sigo teniendo mi peso ideal, sigo marcando goles, sigo triunfando (...) me encuentro muy bien", enfatizó Ronaldo muy molesto en una conferencia de prensa al responder sobre su estado físico.   
 
Sin comparaciones 
Ronaldo afirmó además que no quiere que lo comparen con otras estrellas históricas del fútbol, como su compatriota Pelé o el argentino Diego Maradona.
 
"Bueno yo no tengo ninguna pretensión de llegar a ser un Maradona, un Pelé. Yo soy lo que soy e intento cada vez ser el mejor", refirió Ronaldo, campeón de la Copa del Mundo en el 2002 y dos campeón de la Copa América, en 1997 y 1999.
 
"Me considero un artista del fútbol", acotó a periodistas.
 
Ronaldo dijo que sólo le "falta ganar una Copa de Europa de clubes y una vez todo lo que he ganado, ganarlo otra vez".
 
El futbolista brasileño no participará en la Copa América que se jugará, entre 12 países, en Perú del 6 al 25 de julio.
 
Pero "viene un equipo fuerte, con muchos jugadores que juegan, que actúan en Europa", dijo Ronaldo, quien justificó su ausencia diciendo que prefiere dar oportunidad a los nuevos valores de su país y porque necesitaba unas vacaciones.
 
Al opinar sobre jugadores destacados de la región, mencionó al peruano Nolberto Solano, quien milita en el Aston Villa de Inglaterra, y al argentino Pablo Aimar, del Valencia de España. "Solano marca diferencia cuando está con su selección", explicó el brasileño.
 
"Argentina ha sufrido una renovación y varios jugadores intentan ahora mantenerse en el puesto, pero creo que cuando está bien físicamente, porque ha tenido algunas lesiones, Pablito Aimar es el jugador que más destaca", concluyó. 

"Jugar al fútbol ya es un gran sacrificio"
Ronaldo, el internacional brasileño del Real Madrid,  hizo el martes un fugaz y alborotado paso por Lima en el que dejó en claro que  seguir jugando al fútbol ya es un sacrificio para él.
 
"Mi motivación sigue siendo jugar al fútbol todos los dias, a pesar del  sacrificio que significa (...) entrenar todos los días, jugar los fines de  semana y a veces hasta dos veces por semana", dijo el astro brasileño.
 
Por eso mismo, adelantó que no tiene la menor intención ni está en sus  planes convertise en entrenador cuando se retire del fútbol activo. "Tal vez en  otro cargo, pero no como técnico después de lo que ya vivimos cada día",  acotó.
 
El letal delantero estuvo en Perú por 14 horas, invitado por una cervecera  de su país, y cumplió dos actos de alcance social, tuvo dos contactos con la  prensa y grababa antes de retornar a Río de Janeiro una presentación con un  programa de entretenimientos de la televisión local.
 
Apenas llegó al aeropuerto limeño se trasladó en helicóptero privado a un  exclusivo hotel. Luego de ofrecer su primera entrevista, subió otra vez a la  nave para ir a un barrio populoso para inaugurar una losa deportiva para niños  pobres y voló también al club Alianza Lima a reunirse con las divisiones  menores.
 
Ronaldo Luiz Nazario da Lima explicó que no jugará el próximo mes la Copa  América en Perú "porque ya la gané dos veces (en 1997 y 1999), y ambas fuera  del Brasil", como nunca antes lo había logrado el seleccionado verdeamarillo,  dijo en una abigarrada y a ratos caótica conferencia.
 
A insistencia de la prensa, dijo que el calendario "tampoco da la  importancia que merece la Copa, y ese -aclaró- es un problema mucho más grande  de lo que hablamos y del que yo no tengo ninguna culpa".
 
Agregó que la idea es empezar a foguear jugadores para futuras renovaciones  en el Scratch .
 
Dijo no tener pretensión de llegar a ser un Maradona o un Pelé, pero  subrayó que Edson Arantes "fue lo más grande y un superdotado que existió en el  fútbol".
 
Se declaró un artista del fútbol -a fin de proyectar su imagen a la niñez  del mundo- y dijo que intenta ser cada vez ser mejor.
 
El artillero del Real Madrid anotó que "está claro que la historia está  allí y cuanto mejor lo haga más en la historia quedaré". "Pero no me incluyo ni  me excluyo, intento ser el mejor", subrayó.
 
Con estas últimas palabras rechazó como tendenciosa la pregunta sobre su  sobrepeso.
 
"He sido víctima de una noticia falsa, porque los periodistas no conocen mi  peso y yo me siento bien jugando, haciedo goles para intentar ser el mejor",  declaró algo amoscado Ronaldo.
 
Se definió también "humano con muchos defectos". "Tengo miedos,  sentimientos, soy muy sensible", dijo al recordar su crisis la madrugada de la  final del Mundial de Francia-1998 en que el combinado local venció a Brasil por  3-0.
 
De su experiencia como embajador de la Unicef, recordó la labor social en  el que participó para la reconstrucción en Kosovo, a los pocos meses de  finalizar allí una guerra, de un colegio destruido para niños pobres.