A dos se elevó el número de víctimas mortales tras el desprendimiento de una baranda en el estadio Metropolitano de Barranquilla, cuando los seguidores del Junior de esta ciudad celebraban, el domingo, la clasificación de su equipo para los cuadrangulares semifinales del torneo colombiano.
Libardo Acosta, jefe de admisiones del Hospital Universitario de Barranquilla (norte), confirmó a periodistas que David Poveda Montero, de 16 años y estudiante de secundaria, murió el lunes a causa de un trauma craneoencefálico.
Álvaro Poveda, padre de David, indicó que ayer, domingo, cuando preguntó a los médicos por el estado de su hijo, estos le dijeron que sólo un milagro podría salvarlo.
"Me dijeron que le pidiera a Dios por un milagro porque estaba muy mal", reiteró el afligido padre quien agregó que su hijo jamás se recuperó del estado de coma en el que entró después del accidente.
La primera víctima fue Vanessa Rodríguez Rojas, de 20 años, estudiante de administración portuaria, que al igual que otras 36 personas cayeron del segundo al primer piso del estadio Metropolitano Roberto Meléndez, de Barranquilla.
El alcalde de Barranquilla, Humberto Caiaffa, aseguró que su administración tomará medidas para evitar que se repita lo sucedido y por eso se instalarán "rompe olas" en las tribunas del estadio.
El domingo pasado, 36 hinchas del Junior de Barranquilla cayeron del segundo al primer piso del estadio al celebrar la clasificación de su equipo para las semifinales del fútbol cafetero.
Se desconoce si el accidente tendrá repercusiones para el Junior en las semifinales del fútbol local o si afectará a los partidos que la selección colombiana debe afrontar en las eliminatorias previas al Mundial de Alemania 2006, pues Barranquilla fue la sede elegida por el seleccionador, Francisco Maturana, para estos encuentros.
El combinado cafetero recibirá, salvo alteraciones, en el estadio Metropolitano "Roberto Meléndez" de Barranquilla, a Venezuela y a Argentina el 15 y el 19 de noviembre, respectivamente.












