Vestido de blanco, con un sombrero de paja y botas de cuero, el ex mandatario y diputado socialcristiano León Febres-Cordero asistió ayer al XXIII concurso de caballos peruanos de paso.
Junto a la pista ecuestre, el líder del PSC impartía directrices a los chalanes (domadores de caballos). Y, por teléfono, atendía las llamadas de los miembros de su partido.
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Por la mañana, los animales de su criadero-hacienda ganaron cinco competencias. Igual cosa ocurrió por la tarde.
Antes del almuerzo, Febres-Cordero descartó la posibilidad de demandar al diputado socialista Víctor Granda, quien lo acusó de ordenar el asesinato de Arturo Jarrín, ex líder del grupo subversivo Alfaro Vive Carajo (AVC).
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LFC aseguró que Jarrín murió durante un enfrentamiento con la Policía, en Quito. “Esa acusación es la acción del terrorismo a través de Granda. Hay gente que quiere reactivar el AVC, entre ellos los socialistas”, acusó.
Ayer, la familia de Jarrín anunció que está dispuesta a entablar una acusación particular contra Febres-Cordero. “La versión del enfrentamiento en Carcelén es falsa”, dijo Miguel Jarrín, hermano del presunto subversivo, al noticiario de Teleamazonas.
LFC se refirió, además, a la denuncia efectuada por el presidente colombiano, Álvaro Uribe, respecto a que el cohete usado en un ataque terrorista la semana pasada pertenece a las FF.AA. ecuatorianas.
“Uribe ha dicho que es de origen ecuatoriano, no que haya sido vendida por el Ejército ecuatoriano”, señaló.
“No se puede con ligereza desprestigiar a la institución armada. Las acusaciones tienen que ser personalizadas y señalar a los culpables presentando las pruebas. Las FF.AA. son la columna vertebral de la defensa y, como en todos lados, hay gente buena, regular y mala”, agregó.