Dos cardiólogos argentinos realizaron un hallazgo que puede resultar de gran importancia para el tratamiento de ciertas arritmias denominadas taquiarritmias: descubrieron que su lugar de origen, que conoce como foco eléctrico, se encuentra en el llamado “seno coronario”, una vena cuya tarea es recibir gran parte de la sangre que retorna al corazón y conducirla a la aurícula derecha.

Los especialistas postulan que este pequeño conducto posee todas las características funcionales y anatómicas de las cuatro cavidades que tradicionalmente se le reconocen al corazón. De ser así, el corazón humano poseería ya no cuatro, sino cinco cavidades: dos aurículas, dos ventrículos y, desde ahora, el seno coronario.

Las aurículas son las cámaras superiores del corazón y se contraen en cada ciclo cardíaco de forma coordinada con las cámaras de abajo, las llamadas ventrículos.

“Con esta investigación se produjo una microrrevolución dentro de la ciencia del corazón”, explicó Adrián Barceló, que junto a Luis de la Fuente efectuaron el trabajo que fue enviado a Estados Unidos para su publicación.

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La investigación fue realizada en el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, la Clínica Suizo Argentina, la Universidad de la Fundación Barceló de Buenos Aires y la Universidad de Stanford en California, Estados Unidos.

“Yo siempre consideré al seno cardíaco como una vena, porque así lo aprendimos”, dijo Barceló. “Al hacer unos estudios me encuentro con que la cara interna de lo que creíamos era una vena tiene la estructura de la aurícula derecha, con prominencias, tal cual pero en miniatura”, agregó el facultativo.

El seno coronario, hasta ahora minimizado en la investigación científica, podría ocupar un lugar preponderante gracias a este hallazgo, para el cual se trabajó sobre catorce corazones humanos, según consta en un informe sobre los estudios realizados.

Estos especialistas hicieron estudios de embriología y anatomía comparada que permitieron determinar que en el embrión humano y en ciertos mamíferos el seno coronario es una cavidad de iguales dimensiones.

A pesar de que, según las propias palabras de Barceló, queda mucho trabajo por delante, en su opinión los resultados no dejan lugar a dudas.

“El seno coronario (...) es una pequeña y oculta cámara (cavidad) cardíaca que se reúne con las otras cuatro, a nivel de la cruz (de los tabiques intercavitarios) del corazón. Es el sustrato anatómico de cierto tipo de arritmias”, dice una de las conclusiones de la investigación que aún no está completamente concluida.

“Encontramos conexiones con otras cavidades que le dan otro tipo de jerarquía (...) A nosotros nos interesa que pueda servir de puente entre cavidades que no podrían conectarse”, remarcó Barceló.

Según los investigadores, 5 litros de sangre vuelven a la aurícula derecha por las venas cavas superior e inferior, y 150 centímetros cúbicos vuelven por el seno coronario.

Gracias a la investigación también se descubrió que el seno cardíaco tiene actividad eléctrica y onda contráctil, así como un nuevo nodo cardíaco que genera y transmite un impulso nervioso, lo cual explicaría ciertas taquiarritmias que antes no podían ser tratadas. “Además, encontramos un nuevo sistema de conductos linfáticos en el corazón que antes no fue descrito”, finalizó el científico.