El jugador uruguayo Jesús Cono Aguiar, que pasó dos días en la cárcel en Ecuador porque se había vencido su visa, dijo que el verdadero motivo de su arresto fue que había exigido el pago de dinero que le debía su club Macará.
Agregó que ningún futbolista extranjero tiene la visa en regla en Ecuador.
Aguiar relató al diario La República que pocas fechas antes de finalizar el torneo, los dirigentes de su club le comunicaron que rescindían el contrato porque no podían pagarle el mes y medio que le adeudaban. Agregó que no sólo no le pagaron, sino que lo denunciaron a las autoridades policiales aduciendo que tenía la visa vencida, tras lo cual terminó en una cárcel común.
No se lo deseo a nadie. Es increíble, pero jamás me imaginé que terminaría en una cárcel por reclamar mi plata, dijo Aguiar, quien retornó el miércoles a Montevideo.
El jugador dijo que recuperó la libertad gracias a las gestiones de las autoridades diplomáticas uruguayas, la agremiación de futbolistas, su esposa y el cónsul ecuatoriano en Uruguay, el ex futbolista Alberto Spencer.
Afirmó que el tema no es nuevo en Ecuador y los dirigentes (del Macará) están mas preocupados de sus intereses y de hacer dinero, que de cuidar por los intereses de sus jugadores. A mí me la hicieron bien porque estos dirigentes tienen todo comprado en la ciudad; por lo tanto no les fue difícil ubicarme y enviarme a la cárcel con la excusa que no teníamos visa de trabajo ni de turista, que se había vencido apenas hace unos días.
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El futbolista sostuvo que ninguno de los 76 futbolistas extranjeros que actúan en Ecuador tienen visa de trabajo.
Hacer el visado significa que una vez que tengas contrato de trabajo tenés que volver al país de origen a conseguir un visado. Eso no lo hace absolutamente ningún futbolista de los 76 que están jugando en Ecuador, aseguró.
Aunque sólo estuvo dos días preso, Aguiar dijo que verte encerrado en una cárcel junto a otros presos es traumático.
Acotó que no puedo arriesgarme y quedarme a reclamar lo que en definitiva es mío. Pero sí los dirigentes hicieron eso, pueden hacer cosas peores y no voy a arriesgar a que dos tipos me peguen una bala por pocos dólares. No valía la pena quedarse.