El ombligo está muy lejos de ser un simple hueco. Enseñar los ombligos es una fiebre de la moda femenina que comenzó con los pantalones a la cadera y se afianzó con las blusas cortas, llamadas justamente “ombligueras”.
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Desde finales del 2000, estrellas de la música pop como Shakira, Christina Aguilera y Britney Spears han causado estragos, apareciendo con la mitad del cuerpo al aire y dejando con las babas chorreadas a los hombres, y a las mujeres con todo un armamento de guilindajos y tatuajes para adornar esa oquedad.
La publicidad ha aprovechado esta tendencia. En el comercial de Pepsi, Britney Spears aparece luciendo un corsé mínimo con un pequeño adorno colgante en el ombligo en forma de una botella de esa gaseosa.
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Esta fiebre ha llegado hasta los juguetes; no le llame la atención que su pequeña le pida para la próxima Navidad la Barbie que viene con una serie de tatuajes y joyas que se colocan en el bien elaborado ombligo de la escuálida muñeca.
Ritos exhibicionistas
En los bares de moda en todo el mundo se ha implantado un rito popular para beber el tequila. Consiste en acostar al acompañante sobre una mesa, con la tapa de limón sostenida por los dientes, el vasito con el licor sobre el ombligo y sal regada alrededor de este. La hazaña es que los participantes tomen el tequila sin usar las manos, solo la lengua, dientes y mucha audacia.
Algunos investigadores y psicólogos coinciden en señalar que estos mensajes, para muchos meramente exhibicionistas, han abierto una caja de Pandora. Los cambios en la moda que destapan una parte del cuerpo que antes permanecía escondida por la ropa, podría conllevar a que las niñas y adolescentes que no tienen el vientre plano de sus ídolos, piensen que sufren de sobrepeso.
Pero para el sexólogo Rodolfo Rodríguez Castelo, jefe del Servicio de Psiquiatría del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, mostrar el ombligo no tiene nada de malo mientras existan ciertas normas de conducta. “Se debe entender la fuerza sexual de los jóvenes. No hay por qué reprimir el hecho de que una chica anuncie que ya es una señorita. El problema radica en que antes era mal visto el uso de ciertas prendas que hoy son populares”.
Rodríguez recomendó a los padres preocupados porque sus hijas andan “con el ombligo al aire”, que no olviden que en su época también hubo tendencias que causaron ‘a los mayores’ más de un dolor de cabeza. Asimismo, insistió que se debe inculcar en los jóvenes el valor del cuerpo, de cuidarlo. Labor que empieza en el seno familiar y termina en los colegios a través de clases de sexualidad, acotó.
¿Hasta qué edad?
Pero no solo las adolescentes siguen esta moda: muchas de sus madres se pasean con pantalones a la cadera apretados y blusas semitransparentes que dejan entrever un abdomen algo abultado. Cuando la diseñadora Denisse Klein las ve piensa que “no tienen espejo en su casa. En Guayaquil hay muy poco criterio para usar la moda, todas se ponen ‘lo que se usa’ sin pensar si les queda bien o mal. El corte a la cadera es muy poco favorecedor si no se tiene un cuerpo delgado, y sin embargo todas lo usan”.
Denisse dice que la ropa actual exalta las figuras muy jóvenes y atléticas, “es moda para jovencitas, lo que a las demás mujeres nos toca, si no tenemos el abdomen totalmente plano, es adaptar un poco la tendencia y no mostrar mucho”.
En el arte...
A los cinco o seis días del recién nacido, el cordón umbilical se cae dejando en su punto de inserción una pequeña cicatriz que constituye el ombligo.
El modo de formarse esta cicatriz causó interrogantes en el ámbito pictórico para saber si era contraproducente representar con ombligo a Adán y Eva, los primeros humanos según la Biblia. Por eso el ombligo fue eje de controversia cuando los grandes maestros de la pintura y escultura decidieron crear sus obras más sobresalientes, donde los ombligos plasmados en barrigas un poco prominentes para nuestra época, es lo primero que llama la atención. El nacimiento de Venus de Botticelli; Adán y Eva expulsados del paraíso de Masaccio, dan fe de lo descrito.
Los griegos fueron muy estrictos, pues asumieron con simétrico rigor que el ombligo de un cuerpo bello debía estar exactamente entre los pechos y genitales.
Curiosidades
- En las zonas de Ciudad Real, España, un tratamiento contra la esterilidad consistía en aplicar parches en el ombligo de la mujer estéril mientras orientaban los pies de la cama hacia el norte geográfico. En Lugo se procuraba dejar el cordón más largo en las niñas para que fuera menor la cicatriz u ombligo y no padecieran de hernia umbilical cuando fueran mujeres y dieran a luz.
- En la Edad Media se envolvía a los recién nacidos como momias mientras se les colocaba una bola de plomo en la cicatriz del cordón umbilical para conseguir un hermoso y profundo ombligo. Algunas de nuestras madres y abuelas usaron bolas de algodón en lugar de las del pesado metal.
- Mexihco, palabra de orígen náhuatl, significa “lugar del ombligo de la luna”.
- El refrán “No te quedes mirando tu ombligo” significa que uno evite la ociosidad.