El gobierno de México renunció ayer al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), un pacto panamericano de defensa mutua que data de la Guerra Fría, invocado a pedido del presidente estadounidense George W. Bush una semana después de los ataques terroristas del 11 de septiembre del año pasado.
En su lugar, el gobierno de Vicente Fox propone trabajar en un nuevo esquema civil de seguridad hemisférica que combata brotes sociales y cree una forma de respuesta moderna a potenciales “amenazas de corte militar”, informó la cancillería mexicana en un comunicado.
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El retiro mexicano del TIAR se da a solo cinco días del primer aniversario de los ataques terroristas a Estados Unidos, el socio comercial y aliado político y estratégico más importante de México.
La cancillería precisó que con base a los estatutos del TIAR, firmados en 1947 en el marco de la Organización de Estados Americanos, el tratado “dejará de ser aplicable a México transcurridos dos años a partir de esta fecha”.
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México considera que el TIAR fue rebasado por un sistema global en que la vulnerabilidad de las naciones no estriba solo en amenazas puramente militares o ideológicas y según Fox, la región no necesitaba una alianza militar, pues sus mayores adversarios eran el atraso económico y la pobreza extrema.
Decepción en EE.UU.
Estados Unidos está “decepcionado” por la decisión de México de renunciar al TIAR, dijo un portavoz del departamento de Estado.
“Estamos decepcionados con la decisión de México de renunciar formalmente a su participación en el Pacto de Río”, indicó.
“Creemos que el Pacto de Río es una herramienta vital para garantizar la seguridad hemisférica”, añadió, al recordar que fue invocado en respuesta a los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington.