El director de cine, actor y guionista Woody Allen fue galardonado ayer con el premio Príncipe de Asturias de las Artes 2002, por su gran talento creador y como hombre clave en la historia del cine.

 La candidatura del director de películas como Hannah y sus hermanas, La rosa púrpura de El Cairo y Annie Hall fue presentada por el cineasta español Gonzalo Suárez y se impuso por mayoría en la votación final del jurado.

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 Al hacer público el fallo en la ciudad de Oviedo, el presidente del jurado, José Lladó, destacó de Allen Konigsberg, conocido mundialmente como Woody Allen, “su gran talento creador y su trabajo como escritor, guionista, actor y director cinematográfico”.
 Según el jurado, este talento ha sido expresado por Allen en las 33 películas que lleva realizadas hasta el momento, que “han hecho de él un hombre clave en el último tercio de la historia del cine”.

 También se resalta “su ejemplar independencia y su agudo sentido crítico, que le perfilan como un ciudadano del mundo anclado en Nueva York”. En opinión del jurado, toda la obra de Allen goza de un estilo propio y su experimentación en todos los géneros, desde el cine negro al musical, pasando por la tragedia griega y la reinvención de la comedia, ha contribuido al desarrollo del séptimo arte.

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 Además, “su irónica sensibilidad ha establecido un puente de unión entre las cinematografías americana y europea, en beneficio de ambas”. Tras conocer la concesión del premio, Allen, por intermedio de su portavoz en Europa, se mostró encantado y agradecido y expresó su aprecio profundo hacia este galardón.

 El realizador, inmerso actualmente en la dirección de su nueva película, confirmó que acudirá a Oviedo para recoger el galardón de manos del Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, el próximo octubre.

 Nacido en el barrio neoyorquino de Brooklyn en 1935, en una familia judía de origen centroeuropeo, ya mostró su talento en los años sesenta como humorista escribiendo guiones para clubes nocturnos, espectáculos de Broadway y programas de televisión.
 Su primera película como director, guionista y actor fue El número uno, de 1966.

ESCENAS

Esta es la cuarta vez que el premio Príncipe de Asturias de las Artes recae en un cineasta, tras los concedidos en 1986 a Luis García Berlanga, a Fernando Fernán Gómez en 1995, ambos españoles, y al italiano Vittorio Gassmann, dos años después.

Woody Allen rueda una película al año, con títulos ya clásicos como Balas sobre Broadway; la reciente, La maldición del Escorpión de Jade, o Hollywood Ending, que sirvió para abrir el último Festival de Cannes.

El cineasta  utiliza su experiencia personal para hacer un cine en el  que refleja sus obsesiones como la religión, el psicoanálisis, el amor  o la muerte, pero en el que, al mismo tiempo, se burla de todo, incluso de sí  mismo.