La Plaza de la Historia, considerada lugar sagrado de la comunidad Llikakama, de la parroquia Salasaca, cantón Pelileo, Tungurahua, fue el escenario escogido para el ritual de la purificación como parte de la celebración del Cápac Raymi (fiesta de los príncipes), que se cumple cada 21 de diciembre en los pueblos indígenas.