La muerte de 18 jóvenes encarcelados en una casa de un supuesto centro de tratamiento de adicciones (11 de enero de 2019, Guayaquil), es crónica de una desgracia anunciada. Es un problema patente que existe en nuestra sociedad sin interés real y cierto de combatir sus causas, donde la principal de estas es la tabla permisiva del consumo de drogas, madre del microtráfico, donde solapadamente se protege al traficante haciéndolo pasar por consumidor; amén de la incapacidad policial para diferenciar y peor pata calcular las cantidades permitidas para el consumo.
Por largo tiempo el Estado mantiene obligaciones pendientes con entidades de salud como Junta de Beneficencia, Solca, clínicas y hospitales. Se mencionan cientos de millones de dólares y ante la crisis financiera que el Gobierno tiene no se vislumbra que en corto plazo pague las deudas.

Páginas