Tras conocerse los resultados de los comicios del domingo, en los que el ultraderechista Jair Bolsonaro ganó la presidencia de Brasil con el 55,16% de los votos, organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional, Human Right Watch (HRW) y Greenpeace consideraron que dicho triunfo representa un riesgo para las minorías, y anunciaron que harán una supervisión constante a favor de la protección de los derechos fundamentales.
Las estadísticas excluyen a China, el país que más recurre a la pena de muerte, porque sus cifras son secretas.

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