Pesos de la cárcel de Cuenca El Turi donde entre bandas se decapitan, son trasladados a la Penitenciaría del Litoral de Guayaquil. Foto: API



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Las masacres carcelarias y la delincuencia no se detienen con trasladar reclusos, sino reformando leyes, creando centros solo para los delincuentes más peligrosos, combatiendo la corrupción, etc.


María Andrea Del Cioppo

Cambiar de cárcel a los reos me parece una estrategia correcta para diseminar las bandas internas. Pero a ello, se debe sumar el cambiar a los guardias o policías, cabe indicar noticias sobre muchas bandas delincuenciales con policías. (O)

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José E. Ortoneda Sánchez

De ninguna manera. Lo que reduciría las matanzas internas entre presos sería que las autoridades respectivas tengan la suficiente idoneidad, firmeza y valentía para realizar bien un inventario, una inspección de los edificios carcelarios, para detectar dónde esconden las armas, los explosivos, etc.

Tienen que imponer una estricta disciplina y controles internos y externos, valiéndose de miembros de la Policía y las Fuerzas Armadas debidamente formados con honestidad acrisolada, que garanticen la seguridad general y se pueda decir que las cárceles son centros de rehabilitación social, que integren a la sociedad a personas privadas de libertad que hayan cumplido sus condenas. (O)

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Wilter Vera Talledo

Pienso que no sería solo el cambio de presos a otras cárceles, porque en las otras penitenciarías también hay muchos reos.

Sugiero que deben construir una cárcel en una isla que sea exclusivamente para reos de alta peligrosidad, con adecuaciones, donde los presos puedan realizar actividades laborales, reciban una alimentación equilibrada mínima en dulce y reducida a un 50 % de lo que reciben; así se los podrá rehabilitar para integrarlos a la sociedad. (O)

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Denisse Lucía Villagrán

No. Los cambios de reos de una cárcel a otra del Ecuador no reducen las matanzas internas entre presos, ya que en los traslados se escapan, muchos buses no tienen seguridades, parecen que los llevan de paseo, turismo, con las ventanas y puerta abiertas. No cumplen las medidas de los seguros, las rejas, las alarmas, las mallas o toldos en los puestos para que no se paren o salten por la ventana, etc.

Deben separar en cárceles especiales para que nunca salgan de ahí, no vean nada y a nadie, a los malos, a los carnívoros, criminales, ladrones que cortan cabezas, violan, roban y dicen “yo no fui, soy inocente”; trafican, matan, mandan a matar, angurrientos de billetes y liderazgos de bandas, millonarios a razón de los saqueos a ciudadanos y al país. (O)