Organizaciones ilegales que se han ido afianzando en el territorio nacional, cuyos réditos les permiten estar mejor equipadas que las autoridades de control, no van a renunciar fácilmente a su quehacer.

Una muestra de esto parece ser el atentado con explosivos denunciado como terrorista por la ministra de Gobierno, Alexandra Vela, ocurrido la noche del domingo en Zaruma, ciudad patrimonial que a mediados de diciembre fue afectada por un socavón producto de la minería ilegal.

Como parte de la remediación, que demorará un año, y para evitar que se siga hundiendo el casco urbano, el Gobierno ha destinado recursos para rellenar el socavón y cerrar los accesos a las galerías subterráneas cavadas relativamente cerca de la superficie, de manera progresiva y antitécnica, por quienes se dedican a la minería ilegal causando daño a la ciudad.

Vela informó que se produjo un atentado de carácter terrorista en contra del vehículo y la vivienda de uno de los trabajadores del Ministerio de Recursos Naturales, que labora en el socavón, y señaló además que con este tipo de hechos se pretende atemorizar a las autoridades de Gobierno porque intervienen en las bocaminas para frenar la minería ilegal. También refirió que ese delito está relacionado con el tráfico de armas, de explosivos y de personas.

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El presidente Guillermo Lasso por dos ocasiones ha llamado la atención del alcalde de ese cantón y ha pedido inspeccionar “casa por casa” para detectar las bocaminas, pues un hallazgo reciente puso en evidencia que uno de estos accesos estaba en casa de un exalcalde de la ciudad. En respuesta, la autoridad municipal señaló que la Alcaldía se suma constantemente a las otras instituciones, como la Agencia de Regulación y Control, la Policía y la Fiscalía, para dichas inspecciones.

La ciudadanía de Zaruma está llamada a hacer un frente común en contra de esta grave amenaza que atenta contra la ciudad y sus habitantes, brindando información y exigiendo a sus autoridades trabajar por el bienestar colectivo. (O)