En un lapso relativamente corto, dos incendios ocurridos en Portoviejo produjeron afectaciones al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), es decir, a sus afiliados activos y jubilados. Se deberá transparentar la cuantía de las pérdidas y si las pólizas de seguro se harán efectivas.

El 21 de mayo se incendió una bodega externa del hospital General del IESS, que funcionaba en un local alquilado, en la que se almacenaban insumos médicos; en el peritaje no se determinó la causa del siniestro. Once días después, otro incendio consumió el área de Sistemas del edificio administrativo del IESS.

La jefa cantonal de bomberos refirió que ambas instalaciones no contaban con permiso bomberil ni tenían plan contra incendios. Las autoridades nacionales del Seguro Social deben dar el seguimiento pertinente a los casos e informar si eso arriesga la cobertura de las pólizas.

En un comunicado de prensa, el IESS informó que “la acción inmediata de las autoridades nacionales permitió que los insumos nuevamente se encuentren en stock, por lo que no habrá desabastecimiento, con esto garantizamos un servicio de calidad a nuestros usuarios”. En relación con el segundo incendio, el director provincial de Manabí señaló que resultó afectado un equipo que almacenaba datos de pago de prestadores externos, pero que todo está respaldado.

En septiembre de 2008, un incendio en la farmacia del hospital del IESS de Portoviejo ocurrió mientras se ejecutaba una auditoría para detectar si había medicamentos faltantes.

Del incendio de la bodega, donde se almacenaban trajes quirúrgicos, jeringuillas, implementos para suero, envases para muestras, etcétera, se debe informar acerca de las existencias y caducidad de los artículos incinerados. Resta por conocer los resultados del peritaje realizado al edificio administrativo del IESS por integrantes del Cuerpo de Bomberos de Portoviejo y Guayaquil junto con personal de Policía Nacional. Ambos casos deben aclararse para deslindar sospechas de irregularidades. (O)