Ayer se presentó en nuestro país el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El programa calcula el Índice de Desarrollo Humano de cada país, tomando como variantes la esperanza de vida, la salud, la educación y el nivel de ingresos. Este año se ha incluido el cálculo de emisiones de dióxido de carbono y su huella material, evidenciando así la importancia que los factores de efecto ambiental tienen en el desarrollo de los seres humanos.

Las emisiones de carbono se calculan a través de distintos sectores: lo energético, lo industrial, la deforestación, en cada país y per capita. La huella material incluye el consumo que hacen las personas de los minerales metálicos, no metálicos, fósiles y de materia orgánica.

La representante del PNUD en nuestro país dio a conocer que Ecuador ha bajado 5,4% en el índice.

El ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador, Luis Gallegos, ha dicho que “el país está avanzando” y citó las nuevas políticas como la Estrategia Nacional de Financiamiento Climático 2021-2030, el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático para lo cual se cuenta con el apoyo del PNUD y el Plan de Descarbonización de la Economía al 2050.

No es suficiente para cumplir el objetivo de que las personas y el planeta progresen juntos, como señala el PNUD, se requiere una decisión común de actuar para el cambio, participación de todos: ciudadanos, Gobierno, sociedad civil, empresas, políticos, niños, jóvenes, adultos.

Debemos acostumbrarnos a aceptar normas sociales que nos ayuden para el cambio, de manera de pensar, de actuar y de concebir el mundo, entendiendo que el planeta es la casa de todos que debemos cuidar. El reto es mayor para los países cuyas economías han sido fuertemente golpeadas por la pandemia, como el nuestro, para enfrentarlo necesitamos buscar soluciones en la naturaleza y no contra ella, buscar la equidad en la comunidad y gran capacidad de gestión. (O)