El Servicio Nacional de Aduana (Senae) informó la semana anterior que los decomisos de mercadería de contrabando crecieron en 25 % el año pasado, en relación con 2024, al alcanzar los 82 millones de dólares. La información habla de controles, pero también de pretensiones de evasión que, dependiendo de los productos, no solo implicaría perjuicio al fisco, sino a la salud de los ecuatorianos.

Un ejemplo es el decomiso de cigarrillos que alcanzó los 12 millones de dólares, de acuerdo con datos del Senae publicados por la agencia internacional EFE.

Los cigarrillos que ingresan legalmente al Ecuador deben cumplir normas en materia de salud, pero se evaden controles y, además de no conocerse con certeza su origen, tampoco se garantiza la calidad.

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En ese contexto, también hay que advertir a los comerciantes y consumidores de todo tipo de productos la responsabilidad que debe prevalecer.

El trabajo de control del Senae es clave entonces para la salud financiera del país y para el bienestar de los ecuatorianos si se habla de productos de consumo.

La entidad incorporó en 2025 tecnología de inteligencia artificial en los controles aduaneros, a lo que da mérito en las cifras alcanzadas ese año.

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La recaudación aduanera en Ecuador llegó a los 4.351 millones de dólares en 2025, lo que representó un 12 % más en comparación con 2024, destacó la agencia de noticias internacional EFE.

En mayo pasado, según el reporte, el Senae empezó a implementar el software estadounidense Palantir, que “permitió análisis masivos e interpretación de datos, identificando los riesgos de posibles acciones ilícitas en importaciones y la correcta aplicación de aranceles”.

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Los resultados y la aplicación de las normas obligan al Estado a seguir fortaleciendo las labores aduaneras y también los mecanismos de contratación y vigilancia de personal. La labor humana es tan importante como la tecnología y son conocidos los riesgos que se enfrentan en materia de seguridad. (O)