La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) estima que la cifra de los estudiantes matriculados en la enseñanza superior en el mundo se duplicó en los últimos 20 años –en la actualidad esa cifra es 235 millones– y que se volverá a duplicar en una década; plazo en el que se propone trazar una visión renovada de la educación superior.

Es positivo que más jóvenes aspiren a una profesión, pero eso tiene importantes implicaciones logísticas y presupuestarias. La Unesco, durante la Tercera Conferencia Mundial de Educación Superior, a realizarse en Barcelona del 18 al 20 de mayo, analizará, entre otros tópicos, cómo garantizar una enseñanza superior de calidad, adaptada a los retos de nuestro siglo, como el desarrollo sostenible.

Ecuador también debe hacerse estos planteamientos, más aún cuando vemos que el intento de potenciar el sistema universitario, mediante una ingente inversión pública, ha obtenido resultados cuestionados. La Comisión de Fiscalización de la Asamblea cita presuntas irregularidades en las universidades emblemáticas, creadas en el correato, en el informe que entregó a la Contraloría, a la Fiscalía General y a la UAFE para que inicien una investigación.

El verdadero desafío de las universidades no es lograr que los jóvenes entren en ella –lo que idealmente se debiera alcanzar, de acuerdo con el cumplimiento de requisitos para optimizar recursos y graduar excelentes profesionales–, sino lograr que la universidad entre en ellos, proveyéndoles una visión amplia y crítica del mundo, de la humanidad y de la trascendencia del individuo en relación con su tiempo y su medio.

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En ese sentido, es de vital importancia evaluar la universidad que tenemos en contraste con la oferta regional y mundial, para plantearse opciones realistas de cooperación interuniversitaria, investigación transfronteriza, para mejorar la calidad y la relevancia de los programas, con proyección para las dos siguientes décadas, teniendo en cuenta las necesidades, expectativas y proyecciones del país. (O)