Se viven realidades distintas respecto del COVID-19 de acuerdo con el nivel de vacunación alcanzado en cada país. La epidemióloga jefa de la Organización Mundial de la Salud, María Van Kerkhove, refirió el martes que el mundo ha entrado en la meseta de la curva de contagios, aunque precisó que el nivel de intensidad se mantiene bastante alto. También se observa que en América Latina el número de casos ha descendido en las últimas semanas, pero ha subido en varias regiones de África y Europa.

Algunos críticos de ese anuncio consideran que la desaceleración de infecciones responde a nuevos cierres obligados y a la vacunación en determinados países, por lo que advierten a la población que no debe relajarse, pues el virus sigue infectando nuevos cuerpos que no están vacunados. Esta es una razón que deben considerar los padres de familia, en nuestro país, para consentir la vacunación de los adolescentes de 12 a 15 años, que se realizará desde mañana en centros de salud y colegios.

Este grupo etario comprende a los estudiantes que cursan de séptimo a décimo año de educación básica y están necesitando con urgencia volver a clases presenciales. Las instituciones educativas que coordinen con el Ministerio de Salud Pública recibirán, para la aplicación de la vacuna de Pfizer, a brigadas que están integradas por un pediatra, un médico general y dos auxiliares de enfermería.

El 1 de septiembre, el Ministerio de Salud anunció que el Gobierno cumplió la meta de vacunar a nueve millones de personas en los primeros cien días de gestión. Posteriormente, el presidente Guillermo Lasso agradeció a la ciudadanía y al sector privado su destacada contribución en el éxito de la vacunación masiva. De los ciudadanos resaltó la disciplina, voluntad y fortaleza como virtudes determinantes que convergieron para que se cumpla el objetivo. En esta nueva fase de inmunización no hay que olvidar que, a diferencia de otros países, nuestro gobierno ha logrado gestionar la adquisición de cantidades suficientes de vacunas. Esta es una ventaja que no se debe desaprovechar. (O)