Hace diez años me jubilé como maestra y creí disfrutar de mi vejez con dignidad. Mis ilusiones que se diluyeron porque el incentivo jubilar se me negó, aduciendo que en esa época que me jubilé era funcionaria pública. Niegan un derecho conferido por el Estado al ciudadano que como yo cumplía el ciclo laboral.

Me encuentro en estado catastrófico, pueden constatar en la red informativa del IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social) mi situación de salud. La jefatura de Talento Humano del distrito de educación dice que solo el mandatario puede modificar la Losep (Ley Orgánica de Servicio Público) para que me cancelen el incentivo jubilar. Mediante oficio n.° MINEDUC-CZ1-08D01-DDTH-2020-

1551-OF, de fecha 30 octubre de 2020, me solicitaron entregar documentación para su revisión, poniéndole obstáculo a mi trámite. Mi vivienda fue afectada por el terremoto del 16 abril de 2016, merezco vivir dignamente por el tiempo que me queda de vida, mi condición es de persona con discapacidad con la pierna derecha amputada, diabetes, hipertensión, etc. (O)

Mirna Alejandrina Ballesteros Ortiz, profesora, Esmeraldas