La vicealcaldesa, encargada temporalmente de la Alcaldía de Guayaquil, debe tener claro que los guayaquileños le pagamos para que trabaje por los intereses de los ciudadanos. Organizar una marcha, así sea pacífica de apoyo al alcalde de la ciudad –quien fue arrestado y guarda prisión preventiva enfrentando acusaciones de irregularidades– no beneficia a ningún guayaquileño; y peor aún atreverse a plantar una tarima en pleno Malecón y 9 de Octubre, interrumpiendo el tráfico, caotizando aún más, después del lamentable y gigantesco incendio en la ciudad, esto debía haber ocupado más su atención. Una declaración de apoyo al alcalde firmada por el Concejo hubiese sido más que suficiente y menos costosa. Y hubiesen ocupado su tiempo mejor en atender a los damnificados del incendio y solidarizarse con ellos. Es lo menos que se espera de una autoridad municipal. (O)

Nelly Lozada, Guayaquil