A nivel mundial, el periodismo es la voz autorizada que, día a día, nos mantiene informados sobre los acontecimientos que ocurren en el país y el mundo.

Son los periodistas los encargados de investigar, documentar y difundir estas noticias con absoluta veracidad y responsabilidad, lo que les convierte en verdaderos héroes y titanes de la comunicación, siempre y cuando sean honestos, imparciales y no se dejen influenciar por factores externos, con lo que perderían absoluta credibilidad. Lamentablemente, hay excepciones, y es una pena que, a causa de unos pocos, los lectores sigan perdiendo la confianza y la fe en sus noticias y comunicados.

El pasado 5 de enero fue el Día del Periodista Ecuatoriano y por esta fecha es menester reconocer la labor ética y comprometida de quienes, siguiendo el ejemplo y los lineamientos de su precursor Eugenio de Santa Cruz y Espejo, informan a sus lectores con absoluta solvencia, tesón y afán de servicio.

Publicidad

Con estos antecedentes, es justo rendir un tributo de admiración y respeto a estos fieles representantes de la cultura y el periodismo, convertidos, por su labor, en mensajeros de paz, justicia y fraternidad entre los pueblos del mundo, pues con su trabajo honrado contribuyen, sin duda, al desarrollo y progreso del país y al fortalecimiento de la democracia.

¡Loor al periodista ecuatoriano! (O)

Fabiola Carrera Alemán, Quito