El mundo es al revés. Me ha sorprendido la lectura de la columna deportiva ‘Alguien tiene que decirlo’, del colega argentino Jorge Barraza que ha sido sometido a una persecución inquisitorial propia de la Edad Media, por defender la libertad de expresión a que todo periodista tiene derecho a ser acreditado y a informar del campeonato de fútbol de Qatar que tendrá inicio en noviembre próximo, con la participación obtenida con mérito del equipo de deportistas ecuatorianos y extranjeros nacionalizados radicados en el Ecuador.

Es inadmisible la postura adoptada por dirigentes de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, FEF, al negarle la acreditación al colega Barraza desplegando una xenofobia reprochable a través de la oficina de relaciones públicas del organismo, deja en mal predicamento a quienes deberían observar el fair play, –juego limpio– dentro y fuera de los escenarios deportivos. No he tenido la oportunidad de ser presentado al colega Barraza, pero sí soy un lector permanente de su columna periodística de opinión deportiva en el Diario EL UNIVERSO y jamás he leído que él se haya extralimitado en sus comentarios de los deportistas ecuatorianos en desmedro de sus actuaciones internacionales, o favoreciendo a los deportistas argentinos de su país de origen. Sus coberturas en los campeonatos mundiales de fútbol avalan su independencia y profesionalismo. Lo ocurrido con el futbolista Byron Castillo, que llevó a una reclamación internacional de Chile por su irregular participación como ‘no ecuatoriano’, fue originada por un comentarista colombiano, de la que se hicieron eco los colegas chilenos, ecuatorianos y de diversos países del mundo. Si la FIFA ya se pronunció favorablemente por Ecuador, no se puede desplegar una acción represiva contra los periodistas que dieron a conocer sobre el impase existente con el jugador ecuatoriano. EL UNIVERSO, en sus 100 años de existencia, ha sufrido embates de toda naturaleza por gobiernos dictatoriales represivos y por malquerientes de toda laya. Habrá procedimientos legales y reglamentarios para informar de manera independiente todo lo relacionado con el Mundial de Qatar, y si fracasara Ecuador en el grupo que debe enfrentar, no le vayan a echar la culpa al periódico, periodismo o al entrenador Gustavo Alfaro porque es argentino. (O)

José Francisco Medina Manrique, licenciado en Comunicación, Guayaquil