Los reclamos al respecto son múltiples, habida cuenta de que se cobran algunos rubros, que en mi opinión, son inventados para elevar estas sumas a cantidades mucho más elevadas e inaccesibles.
En el presente caso el Municipio de Quito es el único responsable de que miles de usuarios salieran perjudicados pagando sobreprecios excesivos. Increíblemente el Municipio capitalino se justifica diciendo que se trató de un “error” de cálculo y, después de las denuncias y consabidos reclamos y se supone que estos excesos les serán devueltos a los contribuyentes, tras un engorroso trámite burocrático, a través de “notas de crédito”, seguramente a largo plazo.
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Resulta inadmisible el abuso que se comete contra estos ciudadanos que acuden cumplidamente a cancelar estos rubros sin obtener a cambio beneficio alguno, porque nunca se observan “mejoras” ni inversiones y que, al contrario, resultan tremenda y visiblemente perjudicados.
Pongamos más cuidado, fe y corazón para evitar que estos “errores” vuelvan a repetirse, en desmedro de la economía de los honestos contribuyentes y la consiguiente pérdida de su confianza. (O)
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Fabiola Carrera Alemán, Quito