Acabo de recibir, para mi gran sorpresa y desmayo, un e-mail del departamento financiero de la Municipalidad de Guayaquil demandando el pago inmediato del impuesto a la patente, y retroactivo, lo que es peor; impuesto del cual nunca, en los años de vida que tengo, he oído.

Me he quedado anonadada ante este nuevo cobro de la administración actual. Estamos los ciudadanos sufriendo todavía con el dizque pago, así mismo retroactivo, de mejoras nunca vistas, esto es algo inaceptable, y ahora este nuevo asalto a los bolsillos de los guayaquileños.

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Patente de qué, por qué y para qué. ¿Quién lo creó? ¿Desde cuándo? ¿Con qué objetivo? ¿A cuenta de qué? ¿Quién protege a los guayaquileños de estos robos? Porque hay que decir las cosas como son, esto se siente como un robo.

La situación económica de los ciudadanos no da para más. ¿Acaso creen que tenemos un saco de plata bajo el colchón? ¿Quién nos protege de tantos atracos de los que somos víctimas en esta ciudad? Desde mi punto de vista y experiencia, ninguna otra administración municipal nos ha exprimido tanto como esta. Y bueno fuera que se viera a dónde va la plata, saber que la están usando para bien, pero la ciudad está abandonada a su suerte, con su alcalde en la cárcel, y no se ven las mejoras.

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Guayaquil está sucia, desmejorada y acabada. ¿A dónde va la plata? Alguien que nos auxilie, por favor. Se debe conformar una comisión ciudadana para que interpongan una acción de protección contra los abusos municipales. ¡Ya basta! (O)

Nelly Lozada, Guayaquil