El pueblo ecuatoriano votó por un cambio, por un país mejor para los jóvenes. La esperanza llegó con la vacunación. Sin embargo, ¿las inversiones llegarán a un país sin seguridad jurídica, donde se ‘compran jueces’ y se elaboran leyes absurdas que van en contra los derechos humanos de los ciudadanos, se nombran correístas en ministerios y toda clase de puestos?

¿Cuál es el futuro de los jóvenes, con entidades burocráticas que impiden elegir libremente qué estudiar? Con universidades que exigen ser Ph. D. para ser decano o máster cuando hay gente con gran experiencia sin esos títulos. Muchos siendo másters no encuentran trabajo y emigran. Tampoco se les da la oportunidad a un puesto calificado en la burocracia si no tienes ‘palanca’; fui despedida dos veces, luego de ser premiada por Fedexpor al duplicar exportaciones a Bolivia por el Ministerio de Comercio, ya desaparecido, y del actual Municipio, pues denuncié que muchos funcionarios no tienen funciones. La gente de Yunda sigue en el Municipio. Encima no te indemnizan.

Acá no se estudia la demanda del mercado, por ejemplo mi hijo se graduó de diseñador de autos en EE.UU., pero fueron muy pocos los que lo lograron porque se ve la demanda del país. (O)

Verónica Mora, Quito