Aunque parezca descabellado que un profesor de árbitros en acción pasiva sea parte del cuerpo técnico de un equipo de fútbol, si esto se pone en práctica ganaría el fútbol ya que el técnico y jugadores interpretarían mejor el reglamento, adaptarían estrategias con sus jugadores para sacar ventaja de las reglas y entenderían las decisiones arbitrales, evitando conflictos.
Son funciones del cuerpo técnico las siguientes: el entrenador o técnico es el máximo en la planificación para el rendimiento exitoso de sus jugadores, enseña la táctica y estrategia del partido. El preparador físico es el responsable de maximizar el rendimiento atlético y minimizar el riesgo de lesiones, diseña los ciclos de trabajo para que el equipo llegue físicamente al 100 % en el encuentro. Todos los que conforman el cuerpo técnico tienen una responsabilidad, el médico, el kinesiólogo, los utileros, etc. Falta el principal, el profesor de árbitros, para que la planificación del técnico, el trabajo de semana no sea tirado al tacho de basura por los jugadores que durante el partido en desconocimiento de la ley se hacen expulsar: resultado perdido del encuentro. El profesor de árbitros puede adiestrar a los jugadores indicándoles cómo sacar ventaja del reglamento; ejemplo: la regla del inicio y reanudación del juego, si es posible marcar un gol directo al equipo adversario desde el saque inicial, el reglamento señala que el balón estará en juego en el momento que lo golpee con el pie el jugador que haya efectuado el saque y este se mueva con claridad. En los encuentros observamos que el balón lo juegan para atrás, cuando también deberían preparar un jugador que mejor le pegue y cuando el árbitro da la señal de entrar desde los 9,15 metros y patearlo a la valla contraria con la posibilidad de que el balón entre al arco, si lo juegan para atrás y entra directamente en la meta de lanzador se considerará un saque de esquina a favor del adversario. Esto lo puede explicar en una forma más desarrollada el profesor de arbitraje, que debe ser parte del cuerpo técnico, quien además indicará todas las ventajas que le pueden proporcionar las 17 reglas de juego.
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La FEF debería incorporar en el reglamento de la competición esta propuesta de que un profesor de arbitraje permanente sea parte del cuerpo técnico. (O)
Juan José Arreaga Pazmiño, Machala