Qué manera tan humilde y emocionalmente poderosa de actuar: caminar kilómetros y kilómetros por la paz del mundo. Un grupo de monjes budistas recorre Estados Unidos en fila con destino a Washington D.C. (llegarían a su destino a mediados de febrero); con sus túnicas color azafrán y sus almas cargadas de esperanza, avanzan convencidos de su propósito en su Marcha por la paz (Walk for Peace). Su energía (aunque resulte insignificante para algunos) viaja a la velocidad de la luz en busca del eco de la justicia universal. Estamos de vuestro lado. (O)
Jesús Sánchez Ajofrín Reverte, Albacete, España