El deporte, en los momentos actuales, tiene una valoración con el desarrollo del profesionalismo, de sus participantes, especialmente en los deportes élite y olímpicos. En estas últimas décadas, el deporte nacional ha sufrido una serie de problemas en su institucionalidad, de aspecto económico, político y ético. Como resultado, tenemos una serie de cuestionamientos en el fútbol y en el olimpismo ecuatoriano. A pesar de los buenos resultados conseguidos, en el 2025, en los Juegos Bolivarianos, con 133 preseas, primer evento del ciclo olímpico, que clasifica para las Olimpiadas de Los Ángeles 2028. Participar en unos Juegos Olímpicos es un honor grande, pero actualmente en el deporte nacional hay crisis, por arrogancia, figuración, soberbia y especialmente acumulación de poder. El caso del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE) y la Federación Deportiva del Guayas (Fedeguayas), la pugna de poderes, tiene su inicio en la elección de la actual directiva del COE. Desde que ganó Jorge Delgado la presidencia, las tensiones han sido latentes, con advertencias de sanciones por parte del COI (Comité Olímpico Internacional) si se da una injerencia política en el organismo.

El manejo antagónico, de ambas partes, ha generado efectos directos en los deportistas. Por otra parte, surge un nuevo conflicto con la Fedeguayas por la posesión parcial de los terrenos donde funcionaron las oficinas administrativas del COE, el terreno, que fue dado en comodato en 1982, y que el edificio fue construido por el COE, que tiene vigencia seis años más. Asimismo, Fedeguayas quitó parcialmente el comodato a determinadas áreas del COE, como los cuatro coliseos, garaje y las oficinas de las federaciones ecuatorianas por deporte, que no estaban funcionando por falta de recursos; es decir, se está incumpliendo una cláusula del comodato. El COE podría realizar acciones legales para que se anule o corrija todo lo actuado, tanto en la parte de la directiva actual del COE y el problema del comodato. De tal manera que todo este problema puede ser llevado ante el COI y se pueda interpretar como injerencia del Estado, pudiendo ser el país suspendido de todas las competencias.

Se podría decir que la acción de Fedeguayas es “bochornosa” para el deporte y lo único que hace es perjudicar a los deportistas del país, retrasando la preparación para los diferentes eventos: Olimpiadas del 2028, Sudamericanos Juveniles en Panamá, Argentina y el Panamericano en Perú en el 2027.

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Todo esto está en agenda del COE, donde los exponentes y dirigentes, Jorge Delgado y Jefferson Pérez, seguirán haciendo historia. De acuerdo con la carta olímpica, para asistir a cualquier evento deportivo, el único organismo aceptado para dirigir y llevar a las delegaciones de cada país es el Comité Olímpico. Eso es irremplazable. (O)

Robespierre Rivas Ronquillo, periodista, Guayaquil