Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, la amistad es “afecto personal, puro y desinteresado, ordinariamente recíproco, que nace y se fortalece con el trato”. Y amigo: “Que tiene amistad”.

El mismo Jesús también nos enseñó que hay que cultivar la amistad como la que sentía por los hermanos Martha, María y Lázaro. Por eso cuando le avisaron que Lázaro había muerto, se conmovió y lloró, después fue al sepulcro y lo resucitó. El cantante Roberto Carlos interpreta ese hermoso tema Amigo: “Tu eres mi hermano del alma realmente el amigo. Que en todo camino y jornada está siempre conmigo...”.

De repente sin saber por qué, conocimos a esa persona que conectó con nosotros y poco a poco se fue quedando guardada en nuestro corazón, gracias a los cuidados y afectos que alimentamos mutuamente. Ejemplo de esa gran amistad es el que se profesan César Monge con Guillermo Lasso, quienes juntos han trabajado arduamente en pro de un sueño que se volvió realidad cuando su amigo fue investido como presidente de la República. Monge recientemente recibió del presidente la condecoración Orden Nacional al Mérito en el Grado de Gran Cruz por su labor desinteresada y altruista por acompañarlo en sus campañas trabajando incesantemente; un guerrero, puntal importante en la lucha contra el mal, ahora está debilitado... Esa es la magia de la amistad..., en los buenos y en los malos momentos. ¡Qué hermoso contar siempre con un amigo incondicional! (O)

Elvira Gabriela Morla Larrea, abogada, Guayaquil