El pasado 3 de enero Venezuela se trasnochó con la noticia de una incursión militar por parte de Estados Unidos en Caracas y tres estados vecinos a la capital con saldo de decenas de militares muertos y la captura del depuesto presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

En la llamada operación Resolución Absoluta, Estados Unidos empleó una poderosa batería militar que incluyó 150 de sus aeronaves de combate y unos 200 militares altamente entrenados.

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Aunque los ataques no estaban destinados a blancos civiles varios apartamentos y casas cercanas sufrieron daños y civiles murieron producto de los bombardeos.

El Centro de Matemática del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) resultó destruido en los ataques estadounidenses, indicó el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

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"El ataque ha sido total: estas zonas albergaban servidores y equipos esenciales para nuestras redes computacionales que fueron completamente devastados. Dos misiles impactaron directamente en el área, dejando fragmentos que evidencian el odio imperial contra el desarrollo tecnológico soberano de Venezuela".

“Además del Centro de Matemáticas totalmente destruido, cuatros centros más de investigación de nuestro Instituto fueron afectados: Centro de Física, Centro de Química, Centro de Ecología y la Unidad de Tecnología Nuclear”.

El IVIC indicó que el tipo de arma usada fue un AGM-154C-1

La reciente incursión militar de Estados Unidos en territorio venezolano el pasado 3 de enero puso nuevamente en el centro del debate el poder destructivo y la precisión del AGM-154 Joint Standoff Weapon (JSOW), un misil aire-tierra diseñado para atacar objetivos desde distancias seguras, fuera del alcance de las defensas enemigas.

De acuerdo con información oficial del Departamento de Defensa de Estados Unidos, el JSOW ha sido empleado en operaciones anteriores en Afganistán e Irak, consolidándose como un recurso clave en la estrategia militar estadounidense, indica el Ejército de Estados Unidos en su sitio oficial.

“El AGM-154A fue empleado por los F/A-18 de la Armada contra objetivos en Afganistán durante la Operación Libertad Duradera y en Irak durante la Operación Libertad Iraquí. Se han empleado más de 400 AGM-154A en combate”.

Fabricado por Raytheon Company, el JSOW es un arma de precisión de 1.000 libras que puede transportar diferentes cargas letales.

“El arma JSOW C-1 es el primer misil del mundo conectado a una red, con un alcance de más de 100 kilómetros”, explica Raytheon Company.

Puede “atacar objetivos marítimos móviles, manteniendo al mismo tiempo su eficacia contra objetivos terrestres estacionarios”, agrega la compañía.

Entre las plataformas que lo emplean se encuentran los cazas F/A-18, F-16, F-35, así como bombarderos estratégicos B-1B, B-2 y B-52.

La familia JSOW incluye varias variantes, como el AGM-154A, diseñado para atacar objetivos blandos y reubicables, y el AGM-154C, que incorpora una ojiva multietapa capaz de penetrar instalaciones reforzadas.

La última versión, el AGM-154C-1, destaca por ser la primera arma aire-tierra habilitada en red, con capacidad para atacar objetivos móviles en tierra y mar gracias a su enlace de datos Link-16.

Expertos señalan que el uso del JSOW en Venezuela confirma la tendencia hacia armas de largo alcance y alta precisión, que reducen el riesgo para las fuerzas atacantes mientras maximizan el impacto sobre objetivos estratégicos. (I)

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