Hasta la región Kursk, en Rusia, fueron desplegados soldados provenientes de Corea del Norte para encargarse de una tarea escalofriante: “realizar labores de desminado tras los combates con fuerzas ucranianas”.
En opinión de Xataka “se trata de una misión técnicamente compleja y psicológicamente devastadora, incluso para ejércitos profesionales bien equipados”.
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Los soldados que envía el régimen de Kim Jong-un están adscritos al 528º Regimiento de Ingenieros del Ejército norcoreano.
Esta operación funciona como una suerte de trueque militar: Corea del Norte ofrece algo para recibir un bien o servicio y Rusia hace lo propio en este mismo camino.
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Alianza de alto riesgo
Describe Xataka que esta es una “alianza sellada con sangre”.
Los soldados, destaca, limpian los campos de minas “en zonas de combate activo”, donde la detonación de una mina antipersona puede dejar al soldado mutilado o quitarle la vida.
Para el canciller ruso, Sergei Lavrov, “los soldados del Ejército Popular de Corea, junto con los soldados rusos, a costa de sangre e incluso de vidas, han acercado la liberación de la región de Kursk de los nazis ucranianos”, reseñó Infobae en julio de este 2025.
Balance doloroso
Difunde, igualmente, que la operación duró unos cuatro meses en la región de Kursk y, de acuerdo con datos oficiales, se reportó la muerte de al menos nueve soldados.
Corea del Norte envió a Kursk alrededor de 1.000 ingenieros militares para misiones de desminado, aparte de los aproximadamente 15.000 soldados de combate despachados previamente en distintas tandas para apoyar a Rusia, según estimaciones surcoreanas y occidentales, reseña EFE.
¿Detrás de ese acuerdo qué hay?
Explican en Xataka que Rusia necesita “hombres, municiones y capacidad de regeneración tras años de guerra” y ofrece a cambio a Corea del Norte aquello que más requiere: combustible, ayuda financiera, alimentos y acceso a tecnologías militares avanzadas “que podrían modernizar su ejército y sus programas de misiles y armamento”.
En junio pasado, señala la agencia EFE, el líder norcoreano, Kim Jong-un, aprobó el envío de mil soldados para participar en el desminado de Kursk, ocupado parcialmente durante varios meses por las tropas ucranianas.
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Además, Kim también acordó durante la visita a Pionyang del secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Serguéi Shoigú, que 5.000 operarios militares norcoreanos participarían “en la reconstrucción de las infraestructuras destruidas por los ocupantes”.
Putin recuerda a los mártires y Kim Jong-un recibe a soldados
“Quiero destacar el aporte de nuestros compañeros de armas norcoreanos.
Por decisión del camarada Kim Jong-un, fueron enviados para participar en la liberación de la región de Kursk y combatieron valerosamente contra el enemigo hombro a hombro junto a los soldados rusos”, afirmó, el miércoles 17 de diciembre, Vladímir Putin, presidente de Rusia, ante la plana mayor del Ejército ruso que celebró su reunión anual.
Confirmó que los efectivos norcoreanos “participaron en las extremadamente difíciles y de gran envergadura labores de desminado de las tierras liberadas de Kursk”.
En Pyongyang, la semana pasada, Kim Jong-un dio la bienvenida a los ingenieros militares que Corea del Norte envió a Kursk para una misión de desminado, en apoyo a Moscú en su guerra contra Ucrania, publicó EFE.
Es nuestro deber recordar por siempre a todos nuestros camaradas de armas caídos, apoyar a sus familias, a sus hijos, a sus padres.
Vladímir Putin, presidente de Rusia
“A excepción de la desgarradora pérdida de nueve vidas, todos los oficiales y soldados del regimiento han regresado a la madre patria, y les expreso mi agradecimiento por ello”, dijo Kim.
Los militares son de 528º Regimiento de Ingenieros del Ejército norcoreano, desplegado a principios de agosto, informó la agencia estatal KCNA.
Lavrov, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, destacó, hace cinco meses, la participación de soldados del régimen de Corea del Norte en la ofensiva militar rusa en Ucrania, específicamente en la región de Kursk, y calificó este hecho como símbolo de una “hermandad inquebrantable” entre ambos países. (I)