El hallazgo de un vasto sistema de vetas auríferas en el campo de Wangu, en la provincia china de Hunan, ha colocado nuevamente a China en el centro de atención del sector minero internacional.
Desde que los primeros informes técnicos salieron a la luz en noviembre de 2024, los estudios han revelado un yacimiento profundo y complejo, con vetas localizadas entre los 2.000 y 3.000 metros bajo tierra.
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Las estimaciones preliminares señalan que el depósito podría superar las 1.000 toneladas de oro, algo que lo ubicaría entre los descubrimientos más relevantes de los últimos años.
La profundidad extrema del yacimiento obliga a considerar desafíos técnicos extraordinarios: ventilación especializada, control térmico, altos consumos energéticos y mayores costos operativos.
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Según informó el portal Meteored, los cálculos iniciales de los geólogos proyectan un potencial económico multimillonario asociado al depósito.
Las cifras aún deben ser validadas mediante nuevas perforaciones y estudios, el descubrimiento el cae como anillo al dedo a una China sedienta de oro.
Un recurso estratégico para China
Para Pekín, el hallazgo en Hunan no solo implica reservas considerables, sino un activo de enorme valor geopolítico.
El oro se ha convertido en una pieza clave para los bancos centrales, y China no es la excepción.
Las más de 1.000 toneladas estimadas en Wangu representan un volumen estratégico que se suma a una cadena de descubrimientos recientes en Liaoning y Shandong.
¿Cuánto valdría ese oro al precio actual del mercado?
Para dimensionar el impacto económico, basta convertir las 1.000 toneladas estimadas a su equivalente en onzas troy. Cada tonelada métrica contiene aproximadamente 32.150,7 onzas, por lo que 1.000 toneladas equivalen a 32,15 millones de onzas.
A partir del precio del oro registrado el 28 de enero de 2026, cuando la onza alcanzó 5.275,68 dólares en los mercados internacionales, el valor total del yacimiento —en caso de que todo el oro fuera recuperable rondaría los 169.7 mil millones de dólares.
No obstante, cuando se trata de oro no se puede ser tan exacto porque toca considerar las enormes inversiones que conllevaría extraer semejante cantidad de oro. Cálculos más comedidos apuntan hacia unos 87.8 mil millones de dólares.
Estas cifras, aunque teóricas, ilustran por qué el descubrimiento ha generado tanta expectativa. Aun así, expertos advierten que solo una fracción de ese recurso podría ser realmente extraíble de manera rentable, especialmente a profundidades de 3.000 metros donde los costos operativos se elevan de forma exponencial.
Wangu es, por ahora, una promesa. Su confirmación dependerá de estudios adicionales. (I)