El olor a quemado aún se percibía ayer en el barrio Nicolas Lapentti, de la parroquia José Luis Tamayo, cantón Salinas.

A la medianoche del miércoles se registró un incendio que consumió tres viviendas, dos de una misma familia.

José Eduardo De la Rosa Gil, fue una de las víctimas mortales del flagelo. Él murió calcinado completamente.

Según su hermano Humberto, la víctima había salido de la casa, pero regresó a la vivienda a rescatar a sus seis perros a quienes quería como unos hijos. Ni él ni los animales, pudieron salvarse.

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El siniestro se volvió incontrolable luego de que una bombona de gas explotó y por eso otros predios de caña se contaminaron con más facilidad.

Los vecinos que dormían salieron de sus casas con baldes de agua para tratar de apagar el fuego pero fue imposible pues sus enseres quedaron reducidos a cenizas.

Humberto al igual que sus demás hermanos y otras menores que habitaban allí se quedaron solo con lo que tenían puesto.

El occiso trabajaba como guardián de una casa y tenía una discapacidad del 53%. Hubo quejas de que el Cuerpo de Bomberos llegó después de 40 minutos.

La ambulancia tuvo que auxiliar a varias personas que presentaron problemas de asfixia a causa del humo.

Personal de Criminalística trasladó el cuerpo hasta la morgue del cantón Santa Elena.

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La familia Ávila fue otra de las afectadas por el incendio. Ellos también perdieron todo e incluso un pequeño horno que usaban para asar choclos, negocio que les generaba ingresos.

Mariela Ávila, recordó que su esposo dormía con su hijo, cuando ella le avisó que ya regresaba porque iba al baño donde su hermana vio una llamarada que inició en la casa de sus vecinos.

"Yo escuché que decían cógelo, pensé que era un ladrón pero no imaginé que era el finado que había entrado a la casa", narró Ávila quien escuchó los gritos de horror de su vecino quien clamaba ayuda.

Ellos estaban preocupados porque tienen tres hijos quienes no pueden recibir sus clases virtuales.

"Se quemaron los cuadernos, se perdió todo", afirmó Ávila quien pidió que los ayuden con una nueva casa. (I)