Eugenio Arellano Fernández, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y a su vez obispo del Vicariato Apostólico de Esmeraldas, pidió a los supuestos secuestradores que respeten la vida de Erci Valencia, hermana del futbolista Enner Valencia, reportada como secuestrada desde la noche del lunes de esta semana.

Rogó para que ella regrese salva y sana a su hogar y con sus familiares. Además demandó al Gobierno y autoridades militares y policiales investigar este incidente que afecta nuevamente la seguridad y la paz en San Lorenzo del Pailón.

En varias ocasiones ha intervenido para apaciguar incidentes por conflictos de tierra entre comuneros de Eloy Alfaro y San Lorenzo, entre otros. Hoy, su preocupación es la desaparición de Erci Valencia y el nivel de violencia que se da en la zona norte de Esmeraldas.

Por su labor sacerdotal, Eugenio Arellano recibió este jueves 20 de agosto la condecoración Vicente Rocafuerte de la Asamblea Nacional, al mérito social, por cumplir sus bodas de plata de su ordenación episcopal. El acto católico reservado se realizó en el Centro Juvenil San Juan Diego, con la presencia de representantes de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, sacerdotes de la provincia verde y el asambleísta Lenin Plaza, encargado de entregar la presea legislativa.

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Arellano es una personalidad respetada y admirada. Participó del paro de dos semanas en el 2002, con las fuerzas vivas de Esmeraldas, que reclamaban atención del Gobierno, luego del incendio por la rotura de una tubería de combustible y petróleo que causó un dantesco incendio con víctimas mortales y heridos.

Ha estado activo en diversas marchas por la paz en San Lorenzo del Pailón, donde hoy se viven momentos de preocupación por el secuestro de Erci.

Presidir la iglesia católica del Municipio de San Andrés de Tumaco (Colombia) es uno de los anhelos de Arellano, quien cumplirá 76 años de edad en noviembre próximo. Ansía culminar sus años de servicio religioso en Tumaco, para continuar fortaleciendo el evangelio en esta zona colombiana, donde se registran incidentes violentos por grupos armados al margen de la ley y el narcotráfico, que repercuten en la frontera con Ecuador.

En sus 43 años como sacerdote y 25 como obispo de Esmeraldas conoce de cerca los conflictos armados en el territorio fronterizo, como también de la tala ilegal de los bosques, minería, necesidades básicas insatisfechas, desempleo, que afectan a la población afroesmeraldeña y nacionalidades épera, awá y chachi.

Ha trabajado por los grupos de pandillas juveniles en los barrios de la ribera del río Esmeraldas, cuya labor es ahora dirigida por el sacerdote José Antonio Maeso con el programa Nación de Paz.

Arellano presentó su renuncia el año pasado, al cumplir 75 años, edad para acogerse a la jubilación sacerdotal, enfatizando que es hora de dar paso a nuevos líderes para dirigir la iglesia católica de Esmeraldas.

Así como monseñor Arellano, algunas autoridades locales han clamado la liberación de Erci Valencia. Desde el día de su secuestro hasta ayer en la tarde no hubo ninguna pista. La Policía solo indicó que sigue con las investigaciones. (I)