Al menos 70 muertos y más de 3000 heridos es el saldo que hasta el momento dejan dos explosiones en el puerto de Beirut, capital de Líbano, que se suscitaron este martes.

De acuerdo con los primeros informes de las autoridades, todo se originó en un almacén portuario en el que había material explosivo confiscado desde hace varios años.

La Cancillería de Ecuador emitió un comunicado en el que detallaba que 150 compatriotas residen en ese país y no registraba víctimas ecuatorianas por el hecho.

De momento se desconoce la causa de la explosión, la cual provocó incendios, volcó automóviles y destrozó ventanas y puertas. El área afectada fue de 10 kilómetros.

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Es la primera vez que la ecuatoriano-libanesa María José Harb vive una situación de este tipo en el país en que reside desde hace siete años.

La joven de 24 años indicó que se encontraba teletrabajando en su vivienda, a poco más de cinco kilómetros del epicentro de la explosión (15 minutos en vehículo), cuando sintió primero una vibración en su entorno alrededor de las 17:45 (hora local).

"Después empecé a ver afuera de la ventana humo y pedazos de madera flotando, ya olía a quemado. Se escuchó la explosión y ese rato salté de la silla... Empezó a vibrar peor que un terremoto, se empezaron a caer cosas de mi casa y vidrios de afuera explotaban, menos mal en mi casa no explotó ningún vidrio ni nada porque estaban abiertas las ventanas", contó en un audio que compartió con sus familiares y con EL UNIVERSO.

En un primer momento el sector se llenó de humo y olor a quemado por lo que pensó que la explosión fue en el barrio Bauchrieh, donde reside con su padre libanés y madre ecuatoriana. Señaló que las autoridades recomendaron no salir de sus casas porque los químicos están esparcidos en el ambiente.

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"Las noticias están trasmitiendo todo en vivo, los hospitales ya no dan más de tantos heridos, es un caos total, hasta ahora las ambulancias siguen pasando por mi casa. Beirut está completamente destruida... Nuestra zona no está tan mal, solo se ven puertas o ventanas rotas, el olor a quemado disminuyó", manifestó la compatriota que labora en una agencia de viajes.

Contó que no hay víctimas entre su círculo cercano de amigos y familiares, pero sí daños materiales en varias de sus casas.

"Beirut es considerada como París del medio Oriente, antes de la explosión, era una ciudad hermosa (especialmente en el epicentro de la explosión) se me parte el corazón ver como todo quedó en ruinas", dijo.

La explosión golpeó con la fuerza de un sismo de magnitud 3,5, de acuerdo con el centro de geociencia alemán GFZ, y se escuchó en sitios tan lejanos como Chipre, que está ubicado al otro lado del mar Mediterráneo. (I)