Un hombre fue baleado en el suburbio de Guayaquil el miércoles, un día antes se perpetró un crimen dentro de una casa en Pascuales en el que la madre de la víctima es la principal sospechosa. Eso, mientras el lunes el supervisor de una empresa de seguridad alertó a la Policía de que dos de sus guardias habían sido acribillados cuando trabajaban en el kilómetro 23 de la vía Perimetral.

Pese al estado de excepción y a la restricción de la movilización, la violencia, los sicariatos y robos no dan tregua en una de las urbes más golpeadas por la pandemia del coronavirus.

Solo hasta el miércoles 29 se habían registrado 29 muertes violentas durante el mes de abril en la Zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón).

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A pesar de los operativos y el toque de queda que rige desde las 14:00 en toda la ciudad, los delincuentes no descansan.

Decenas de reportes policiales dejan constancia de los últimos casos. Asaltos, hurtos, tráfico de drogas, intentos de homicidio, saqueos y hasta ataques de vecinos organizados hacia uniformados.

Ayer, Juan Zapata, director del ECU911, informó en una cadena nacional cifras alarmantes sobre violencia y crímenes.

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Detalló que desde que arrancó la cuarentena se han reportado 386 homicidios a nivel nacional, 277 de ellos serían inintencionales.

Reveló además que varios menores de edad habrían muerto en las últimas semanas en medio de episodios de violencia. Zapata lamentó que, solo ayer, dos niños habrían fallecido por agresiones en sus hogares.

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La semana anterior, el director del ECU911 informó que en un mes se habrían realizado al menos 7.000 llamadas de auxilio por violencia de género en los hogares. A pesar de esto, no hay registro de femicidios.

Crímenes en el sur

Cuatro delincuentes fueron detenidos en la isla Trinitaria cuando intentaban ingresar a una avícola ubicada en la vía Perimetral. Fue a las 11:00 del lunes y dos armas de fuego constan entre las evidencias. Ese día, dos venezolanos fueron detenidos tras un robo en Chongón.

Además, dos hombres resultaron heridos durante esa madrugada. Uno fue víctima de un asalto cuando caminaba por las calles de la cooperativa Santiaguito Roldós, en el sur. Recibió dos tiros en las piernas cuando intentó huir de los ladrones, contó a los uniformados que lo llevaron al hospital Guayaquil.

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El otro herido se registró en Socio Vivienda, donde al parecer, en medio de una riña, un hombre le dio tres puñaladas en la espalda a un vecino.

Luego de un operativo que dejó varios policías golpeados, hubo tres detenciones.

En Durán ocurrió otro crimen. Hombres armados balearon a la víctima dentro de su casa. El hombre recibió varios tiros. Luego, los asesinos huyeron en una motocicleta.

La madrugada del pasado lunes 20, un joven de 16 años fue apuñalado en la isla Trinitaria. Su familia fue alertada por los vecinos, quienes le indicaron que el menor estaba tirado en la mitad de la calle desangrándose. Fue herido tras discutir con otro joven, con quien deambulaba por el sector, pese al estado de excepción. Algunos vecinos lograron detener al agresor y fue procesado por la Fiscalía mediante una audiencia online.

El deportista Edwin Espinoza también fue asesinado este mes en la puerta de su domicilio, en la isla Trinitaria. El futbolista fue acribillado un día antes de que mataran a otro hombre en el sector conocido como la entrada de la 8.

Ocurrió el 16 de abril afuera de una farmacia, mientras compraba medicamentos para un familiar afectado por el coronavirus. Los ladrones se llevaron el celular de la víctima.

En este caso se allanaron algunos domicilios en la isla Trinitaria y en Socio Vivienda, se logró hallar el arma usada, pero aún no hay detenidos, detalló el fiscal Víctor González, quien también el pasado 15 de abril autorizó el levantamiento del cadáver de una mujer atacada por un desconocido que se acercó a la covacha donde vivía, en la Perimetral.

Procedimiento actual para denuncias es por teléfono

Una fuente de la Fiscalía del Guayas explicó que en hechos flagrantes con detenidos, ocurridos en las madrugadas, el policía que interviene en la aprehensión debe notificar por teléfono al fiscal de turno y este pide que se elabore el parte de aprehensión.

Los policías son informados cada jornada de qué fiscal estará de turno esa madrugada.

Si hay víctimas, el fiscal dispone al secretario que recepte la denuncia por vía telefónica y todo ese expediente se traslada a la casa del fiscal para que se firmen las actas.

Una vez firmado todo, las evidencias son ingresadas a la Unidad de Flagrancia del Modelo y el policía entrega al detenido ahí en Aseguramiento Transitorio, dejando el parte.

En promedio ahora se receptan unas mil denuncias mensuales, antes la cifra era de 6.500. Se ha reducido en el 84 %. (I)