Es común para algunas personas pensar qué pasará con sus bienes cuando dejen de estar vivos. A veces con el temor de si estos pueden ocasionar conflictos familiares. Por ello, según expertos, es mejor dejar detallado quiénes serán los beneficiarios de acuerdo con las formas legales existentes.

Un objeto de herencia puede ser desde una mesa hasta una casa o una fortuna. Y aunque la ley común ofrece el resguardo de los bienes a los llamados beneficiarios forzosos (herederos por ley) también hay otras opciones para la distribución del legado.

Cuando una persona fallece se genera una causa prevista por la ley, por la cual se transmite a los herederos todos los bienes e inmuebles que eran propiedad del individuo.

Las herencias, legados y donaciones que hace una persona están gravados con dos fuentes, uno es el impuesto a la renta por los ingresos obtenidos y otro por el incremento del patrimonio a titulo gratuito que tiene una persona cuando recibe.

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Una herencia es el conjunto de bienes y derechos que una persona tenía a su muerte. Mientras que el legado se refiere a bienes y derechos que quiere que vayan a cierta persona en específico, pero se tiene que hacer en testamento. En tanto, la donación es un regalo que se hace entre personas mientras las dos vivan.

¿Qué pasa con los cónyuges?

Los cónyuges no son herederos porque son los propietarios del 50% de los bienes de la pareja con sociedad conyugal.

Por ello, hay que saber que lo que se hereda es el 50% de esa sociedad, la cual se divide en cuatro partes: dos (50%) que están obligatoriamente destinadas por ley a los hijos -con excepciones especiales-, una (25%) es la "cuarta de mejoras" que se puede repartir de forma arbitraria entre los hijos, y por último la cuarta parte (25%), de libre disposición. Esta última se la puede dejar a cualquier persona sea o no familiar.

La herencia se transmite a título gratuito, por lo que no entra en la sociedad cónyugal de los herederos, solo entran los títulos onerosos.

Según expertos el testamento ayuda a que no existan impugnaciones, discusiones y permite dejar aclarados todos los parámetros para la distribución.

El abogado Carlos Coronel, del estudio jurídico Lexvalor Abogados, comenta que los cónyuges pueden no ser propietarios del 50% si hubo algún acuerdo prenupcial o separación de bienes, además de que las parejas tienen otras opciones como la capitulación patrimonial en el que los cónyuges deciden qué bien es propio o entra a la sociedad conyugal. También se puede liquidar la sociedad conyugal ya casado. Los bienes adquiridos antes del matrimonio tampoco entran a la sociedad.

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Coronel agrega que todos pagan un impuesto a la herencia, que en Ecuador es progresivo y se basa en una tarifa que se va incrementando dependiendo del valor que se herede. Cada heredero deberá pagar su impuesto a la herencia conforme a lo que se le haya entregado. Además de que la tarifa entre los herederos se reduce a la mitad cuando es de primera línea, es decir, de padres a hijos o viceversa. En la donación no. En ambos casos, la tarifa puede ir de 0 a 35 %, dependiendo del valor.

Otra forma legal de traspasar bienes son los fideicomisos, que son entes autónomos y legales, sin embargo, aquí a cambio de ese patrimonio que se aporta al fideicomiso se recibe derechos fiduciarios, que también son susceptibles de impuesto a la herencia.

Un ejemplo es el fideicomiso de naturaleza mercantil, estableciendo quiénes son los beneficiarios del mismo o mediante la cesión de acciones o participaciones en compañías que tienen en su patrimonio o activos, pero reservándose el derecho de usufructo vitalicio (para utilizar y aprovechar sus frutos mientras viva).

Cuando una persona muere soltera y sin descendencia, si tiene patrimonio este pasa a familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad. Si no se da ese escenario, los bienes pasan al Estado.

Además se debe saber que al heredar se reciben activos y pasivos (deudas), por lo que hay que aceptarlos con beneficio de inventario, para que acreedores no puedan cobrar con los bienes propios del beneficiario. Si las deudas son más, se puede repudiar la herencia.

De acuerdo con información del SRI, al impuesto generado por la herencia se puede deducir gastos de la última enfermedad, de funerales, de apertura de la sucesión, de publicación de testamento, deudas hereditarias, impuestos que se encontrare adeudando el causante hasta el día de su fallecimiento y derechos de albacea que hubieren entrado en funciones con tenencia de bienes.

Si el heredero es menor o tiene alguna discapacidad se puede nombrar un albacea para que administre su patrimonio.

Son varios los escenarios posibles para ceder un patrimonio en vida o luego de muerto, por lo que es mejor asesorarse sobre las opciones más convenientes para cada caso, sobre todo si se quiere nombrar herederos voluntarios (que por ley no reciben). Solo se puede desheredar a alguien por las causas de ley. (I)