En un banco y una mesa de madera, junto a la playa, Pascual Chila Gracia teje canastillas con fibras de paja toquilla, artesanías que aprendió a elaborar desde hace 14 años.

En su rústica vivienda, ubicada a pocos metros de la playa de Mompiche, cantón Muisne, provincia de Esmeraldas, guarda celosamente sus artesanías elaboradas con bambú, balsa, madera, caracoles, mocora, mimbre y crustáceos.

Solo a personas de confianza las enseña porque dice que después le copian sus diseños.

Aves silvestres, pescados, cangrejos, serpientes y utensilios para la cocina y restaurantes son talladas por Chila, para venderlas a turistas y visitantes y a locales gastronómicos.

Con la paja toquilla confecciona, además, gorras y sombreros con el nombre del comprador o para obsequios.

Pascual no es un artesano calificado ni registrado en algún gremio. Aunque dice no ser su profesión, ni cuenta con herramientas para tallar sus trabajos, tiene la destreza para tejer con filamentos extraídos de la palmera conocida como paja toquilla.(I)