Con elogios, humor y algunas lágrimas, en despedida a George H.W. Bush

Con elogios, humor y algunas lágrimas, en despedida a George H.W. Bush
WASHINGTON. El fallecido expresidente de Estados Unidos George H.W. Bush fue recordado el miércoles en su funeral de Estado como un héroe de la Segunda Guerra Mundial, veterano de la Guerra Fría, arquitecto de la victoria contra Irak y representante de una era pasada de civilidad en la política del país. AFP
AP
5 de Diciembre, 2018 - 14h19
5 Dic 2018 - 14:19
Washington -

George H.W. Bush fue recordado con grandes elogios y tierno humor el miércoles, cuando la nación despidió a quien fue su 41° presidente y el último en combatir en guerra. Estuvieron presentes de cuatro expresidentes, incluyendo su hijo George W. Bush, quien pronunció el elogio fúnebre de su padre.

“Para nosotros, fue la más brillante de mil luminarias”, dijo el hijo.

George W. Bush sollozó brevemente al final de su oración cuando recordaba a la hija que perdieron sus padres a los tres años y a su madre Barbara, quien murió en abril.

Espíritu alegre

En medio de los homenajes sombríos a los años de servicio público y la fuerza de carácter del presidente muerto, también hubo risas en la catedral. Varios discursos, incluso el del hijo, señalaron la tendencia de Bush a confundir sus palabras y decir disparates.

Fue el “último gran soldado estadista”, dijo el historiador Jon Meacham, “nuestro escudo” en tiempos peligrosos. Pero también recordó cómo Bush, de campaña en una gran tienda atestada de gente, estrechó la mano de un maniquí. Sin mostrar la menor vergüenza, simplemente dijo: “Nunca se sabe. Hay que preguntar”.

La congregación, en la que se encontraban gobernantes extranjeros y diplomáticos, estadounidenses de puestos jerárquicos y otros que estuvieron relacionados con el difunto, se puso de pie al arribo del féretro, acompañado por clérigos de distintas confesiones. En la fila que ocupaban, el presidente Donald Trump, los expresidentes Barack Obama, Jimmy Carter y Bill Clinton, junto con sus cónyuges, pusieron la mano sobre sus corazones.

Meacham elogió el llamado de Bush a la acción voluntaria _lo que llamó las “mil luminarias”_ y la comparó con la exhortación de Abraham Lincoln a honrar los “ángeles buenos de nuestra naturaleza”. Dijo que son “versos que se acompañan en el himno nacional de Estados Unidos”.

Trump se había mofado de las “mil luminarias” en un acto meses atrás: “¿Qué diablos es eso? ¿Alguien lo ha desentrañado? Y las apagó un republicano, ¿no es cierto?”.

Mil luminarias

El ex primer ministro canadiense Brian Mulroney elogió a Bush como un líder fuerte, uno de los supervisores del fin de la Guerra Fría y el derrumbe de la Unión Soviética y que allanó el camino al Tratado de Libre Comercio de América del Norte con Canadá y México, consumado por su sucesor Clinton.

Frente a Trump, un detractor del TLCAN, Mulroney elogió “el área de libre comercio más grande y rica de la historia del mundo”. Los tres países han acordado una versión revisada del acuerdo impulsada por Trump.

El oficio fúnebre puso fin a tres días de ceremonias en Washington. Los restos de Bush regresarán a Texas en las próximas horas y serán enterrados el jueves. Murió el viernes a los 94 años.

El féretro permanecerá en la iglesia episcopal de Saint Martin antes de ser enterrada en terrenos de la biblioteca presidencial en la Universidad Texas A&M en College Station. Descansará finalmente junto a Barbara Bush, con quien estuvo casado durante 73 años, y Robin Bush, la hija de ambos que murió de leucemia en 1953.

El velatorio en el capitolio finalizó con un saludo de cañones y los sones de una banda militar.

Incomodidad en Club de Presidentes

La fraternidad más exclusiva de Estados Unidos — el club de los presidentes — se reunió el miércoles durante el funeral de George H. W. Bush y quedó expuesta su incómoda relación con el actual inquilino de la Casa Blanca. Fue un encuentro incómodo, aunque necesario, en el que el presidente Donald Trump y sus antecesores, quienes le han hecho evaluaciones claramente críticas, compartieron el mismo banco.

"Siempre somos compañeros de asiento debido al protocolo", dijo Michelle Obama al recibir un caramelo de manos de George Bush. 

Antes del funeral de estado del viernes del fallecido expresidente, los exmandatarios Barack Obama, Bill Clinton y Jimmy Carter, y sus esposas conversaron tranquilamente desde sus lugares en la fila principal en la Catedral Nacional de Washington. Los expresidentes se reclinaban sobre sus esposas para conversar con el otro. Bill Clinton y la exprimera dama, Michelle Obama, conversaron tranquilamente.

Sin embargo, la llegada de Trump, poco antes de que lo hiciera la caravana que transportaba el féretro de Bush, enfrió la conversación. La primera dama Melania Trump se acercó primero y saludó de mano a los Obama y al exmandatario Clinton. Trump después estrechó la mano de los Obama y ocupó su lugar. Hillary Clinton mantuvo la mirada de frente a la llegada de los Trump y al parecer los Carter ni siquiera advirtieron la llegada del presidente.

Después de ese momento, prácticamente llegó a su fin la conversación informal en esa fila. (I)

Con elogios, humor y algunas lágrimas, en despedida a George H.W. Bush
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2018-12-05T20:17:51-05:00
George W. Bush sollozó brevemente al final de su oración cuando recordaba a la hija que perdieron sus padres y a su madre Barbara, quien murió en abril.
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