“Aquel que nació en la tierra de las bellas palmeras, de cristalinos ríos y paisaje ideal, allá por el año 1921, fue fabricado con madera de guerrero, por don Obdulio Rubira Drouet y por doña Rosa Amarilis Infante Villao. Y lo hicieron también, como él mismo afirma, muy franco y muy valiente, y sin jamás sentir temor (...)”. Con estas palabras, Katia Murrieta rindió un tributo al cantautor guayaquileño Carlos Aurelio Rubira Infante.

Antes de las palabras de Murrieta, los pianistas Sonia Manzano Vela e Íbsen Manzano también dedicaron piezas musicales a Rubira Infante, sin dejar de lado la exaltación a su trayectoria artística. Durante la intervención de Murrieta también participaron los alumnos de la escuela Nicasio Safadi.

Rodeado de sus seguidores e invitados, el compositor recibió un tributo, que estuvo a cargo de la organización de la sociedad civil Cultura y Fraternidad, presidida por Paolo Facó, en el auditorio Nicasio Safadi, del Museo de la Música Popular Julio Jaramillo Laurido.

Muy emocionado, Rubira Infante, durante la cita realizada el jueves, también recibió una condecoración, en la cual habló sobre el amor a su madre, el respeto a la Patria, el valor de los hombres y mujeres del país.

“Para mí, significa la gloria de la música ecuatoriana, porque no solamente vamos a aplaudir a Carlos Rubira aquí en nuestro país, sino a nivel internacional, estoy hablando de Latinoamérica y el mundo en general, que él tenga un sitio de honor en un lugar, en donde solamente brillan los más grandes, para nosotros es un orgullo nacional”, dijo la concejal Luzmila Nicolalde. Con ella coincidió Murrieta, quien también destacó la trayectoria del artista.

Para hoy, a las 18:30, se prevé también un homenaje a Rubira Infante, en el paseo de los Presidentes del Malecón Simón Bolívar. Es libre el ingreso al espectáculo, organizado por la Empresa Municipal de Turismo. (I)