El paquetazo está descartado. Así lo aseguró el ministro de Finanzas, Carlos de la Torre, este lunes durante un conversatorio donde explicó la proforma presupuestaria y la nueva Ley Orgánica para la Reactivación Económica del Ecuador, que están desde la semana pasada para su análisis en la Asamblea Nacional.

Sin embargo, el proyecto no convence del todo a analistas y expertos económicos de Ecuador. Mauricio Pozo, exministro de Economía, y Larry Yumibanda, presidente del Colegio de Economistas del Guayas, consideran que no se está tratando el problema de fondo sino de forma.

“El estado de la economía muestra unos problemas de fondo que no están abordados a través del proyecto, las finanzas públicas tiene problemas básicos, de tamaño del Estado, de estructura de deuda, presupuesto y financiamiento”, dice Pozo y agrega que no se corrigen esas dificultades.

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Asimismo, considera que tampoco se analiza la fortaleza del patrimonio del Banco Central, que a su criterio, sirve para sostener la dolarización. Resume a estas medidas como la continuidad “de 10 años de un manejo económico equivocado”.

Con eso concuerda Yumibanda, quien asegura que el proyecto en materia de impuestos tiene un tinte recaudatorio y discriminatorio. “No cabe en una coyuntura internacional aplicar estos tributos”, enfatiza.

Sostiene que son medidas cortoplacistas e innecesarias. “Estamos en una coyuntura internacional favorable, han mejorado en algo las exportaciones, por lo tanto no caben más impuestos, más bien se debería revisar el tamaño del Estado, las asignaciones que se dan a través del presupuesto”, añade.

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Deducción de gastos personales

Las personas que ganen más de $3.000 deberán cumplir con una nueva restricción si se aprueba el proyecto económico urgente. Se basa en la deducción de gastos personales con relación a sus cargas familiares.

Según el director del Servicio de Rentas Internas (SRI), Leonardo Orlando, quienes ganen menos de la cantidad indicada no se verán afectados. Pero de sobrepasarla, el número de cargas tributarias determinará la mayor o menor posibilidad de deducción.

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Por ejemplo: Si tienen tres cargas deducirán 1,3 veces la fracción básica desgravada; pero si tienen dos solamente podrán hacerlo 1,1 veces; si tienen una carga familiar, entonces la deducción podrá ser de 0,9 veces la fracción y si no tiene cargas será de 0,7 veces. Ahora, entre las cargas, ya no se tomará en cuenta solamente a los hijos, sino también a los padres dependientes, siempre y cuando no reciban una pensión jubilar.

Pozo considera que el proyecto atenúa ciertos excesos, modera otros e incorpora principios de progresividad o compensación. “(deducción de gastos personales) son más decisiones de mampostería, mas no de estructura y el problema de las finanzas públicas es que tiene un problema estructural, de base, que no se está todavía abordando a través de este proyecto”, resalta.

Cree que los mejores sistemas impositivos son los simples y planos. “Me parece engorroso, problemático... El país está en estancamiento, se tiene que pensar en liberar recursos, no tiene que subir impuestos”, indica.

Por su parte, Yumibanda dice que el impacto no solo será a la empresa sino hasta el consumidor final a través de la cadena de distribución y de comercialización. “El ciudadano común va a sentir el impacto desde el próximo año”, afirma.

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En ese contexto, menciona: “Cuando usted le sube impuestos a las personas que ganen más de 3.000 dólares -a través de dos vías-, por ejemplo usted incorpora el décimo tercero, décimo cuarto sueldo para lo que son los ingresos gravables, una vez que usted tiene que cruzar con los gastos deducibles, para luego establecer la tabla imponible para pagar los impuestos, nos vamos a dar cuenta que una vez que se incorporen (los décimos) esto va a motivar al pago de más impuestos (…) Creo que eso vulnera los derechos de los ciudadanos, entonces ahí va a generar un impacto de pagar más tributos y especialmente a la clase media”.

Impuesto en retiros mayores a $4.000

El proyecto del presidente Lenín Moreno, además, plantea una contribución especial para las enfermedades catastróficas que se alimentará con un recargo entre el 0,5% y 2.0% del valor de cada retiro en efectivo, no puede ser menor a 4.000 mensuales. La Junta Monetaria y Financiera -mediante resolución- establecerá la tasa aplicable a los montos que superen los límites antedichos.

En caso de aprobarse el proyecto, se aplicaría el impuesto que para Yumibanda afecta directamente a los microempresarios, quienes realizan continuos retiros en las entidades bancarias. Pero, considera que esto demuestra otro panorama: "el Gobierno no tiene recursos, en el presupuesto, ni siquiera para cubrir una necesidad básica y un derecho ciudadano”.

Sin embargo, Pozo dice no entender la lógica de este impuesto. “Yo tengo plata en el banco y yo pago mis impuestos a la renta, al IVA cuando compro algo... no entiendo cuál es la lógica de que me van a cobrar impuesto por sacar dinero, si es mi plata y proviene de un ingreso que ya pagué, por lo tanto lo que están haciendo es aumentándome un impuesto. Hay que poner las cosas en la secuencia y en el orden que corresponden y establecer cuáles son las causas y consecuencias”, refuta.

Dinero electrónico

En el proyecto de Ley se proponen medidas para ampliar el uso de medios de pago electrónicos y desincentivar el de efectivo. Además, se plantea que la Junta Monetaria establezca los montos máximos y plazos a partir de los cuales el pago de servicios públicos y el de nómina a empleados y a proveedores, que realicen las personas jurídicas y personas naturales con Registro Único de Contribuyentes (RUC), se efectúen a través del sistema nacional de pagos mediante débito de cuenta, transferencia bancaria, pago con tarjeta de crédito u otros medios electrónicos.

Ayer, la gerente del Banco Central del Ecuador (BCE), Verónica Artola, aclaró que el concepto de dinero electrónico como moneda, desaparece. Pero hay posibilidad de que la banca y otras entidades financieras creen nuevos medios de pago que serán controlados por el Central.

Para el excandidato vicepresidencial (PSC-MG), Mauricio Pozo, el que tiene que ayudar a que la economía crezca es el sector privado, el cual se mueve en base a incentivos y con reglas claras.

“El dinero manejado por el sector privado es bueno en la medida en que yo dé forma al dinero electrónico y es robusteciendo el patrimonio de Banco Central (…) Yo no veo tan simple la logística del proceso, pero no veo -en el tiempo- que va a estar operativo como busca el Gobierno. Aquí es otra demostración de que quieren incentivar algo, pero no arreglan el resto”, agrega.

En parte concuerda Larry Yumibanda, quien asegura que con la banca privada no habrá problemas porque están sujetas a controles, sin embargo puntualiza su preocupación: “La banca pública tiene los controles a través de entidades del Gobierno, la cuestión es que la Constitución establece los préstamos de la banca pública a los proyectos de carácter nacional, esa es la ventana abierta y la fuga que se podría dar en un mal manejo porque no se podría garantizar en la banca pública lo que se entregue a través de moneda electrónica, de los préstamos, es uno de los problemas centrales”. (I)