María José Coni y Marina Menegazzo fueron asesinadas en Montañita hace casi un año, al final de un viaje en el que recorrieron Perú y Ecuador.

En el juicio, a cargo de la fiscal la fiscal María Coloma Pazmiño, se condenó a Segundo Mina Ponce y Eduardo Aurelio De la A a 40 años de cárcel por cargos de violación, asesinato, además de agravantes como ocultar el cuerpo y la negación del delito.

De las investigaciones quedaron algunas evidencias importantes: la presencia de 3 muestras de ADN más en la casa de Mina Ponce -donde se cometió el crimen-, que no corresponden a las dos personas ya procesadas.

Una de estas muestras pudo ser identificada. El ADN, recogido en hisopados en la parte alta de la pared donde se realizaron los asesinatos, pertenece a José P. C., quien se encuentra detenido.

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José P. C. es hermano de Juan P. C., la persona que encontró el cuerpo de María José Coni el 25 de febrero.

Los hermanos vivían entre Guayaquil y Montañita, ya que trabajaban en el pueblo. Juan P. C. también fue detenido, pero quedó libre porque no hay ningún elemento de convicción en su contra.

“Es una muestra de ADN (la de José P. C.) que está por encima de otras dos”, de uno de los asesinos y una de las víctimas, detalla Osiris Sánchez, uno de los abogados del caso de los jóvenes argentinas.

Sánchez opina que hay situaciones particulares con este tercer implicado. “Fue compañero de De la A en un hotel de Montañita; y se conocía con Segundo. No ha podido justificar la presencia de sus fluidos ahí en la casa. (…) en su defensa han dicho que él había escupido, que estaba mal con la muela, pero no hay pruebas de ello...”.

Dos hermanos fueron detenidos en noviembre pasado. Uno de ellos quedó libre y el otro sigue preso, por pruebas que lo implican en el caso. Foto: Archivo

También, explica, en su defensa dijeron que los dos hermanos habían vivido unos meses en casa de Mina Ponce, pero tampoco hay pruebas. “Antes de los hechos vivían en el Hotel Montañita porque un tercer hermano es administrador allí, y siguieron viviendo allí hasta abril del 2016”, añade.

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Sobre el tercer detenido, están a la espera de un segundo juicio, que se desarrollaría en marzo próximo. “La única solución que tiene (el tercer implicado) es colaborar, porque algo sabe”, explica Sánchez.

En el juicio se determinó, mediante pruebas científicas, que Mina Ponce y De la A Rodríguez eran culpables y se les dio la máxima condena.

El abogado, que trabaja junto a Hernán Ulloa, coincide con las palabras de Gladys Steffani, mamá de María José Coni, sobre la existencia de vacíos en el caso. Explica que se tomaron declaraciones que no coincidían, como las versiones de Mina, que incluso trató de involucrar a un venezolano que nada tenía que ver; la de De la A, que dijo que haber vuelto al bar hasta las nueve de la noche, o la versión del taxista, “un falso testigo” que cambió su historia dos veces.

Sobre el caso, Coloma Pazmiño confirmó al diario argentino La Nación que hasta ahora son cinco las implicadas en el crimen (los dos condenados, el tercer detenido y las dos muestras sin identificar). "Seguro algún día caerán; hay dos muestras más, detalló al medio la fiscal que no descarta la hipótesis de un vínculo del caso con el narcotráfico.

Sánchez, por el contrario, comenta que aunque se habló de esta hipótesis y también de trata de personas, nada conduce a que se trató de eso. Según los peritos que actuaron y la información del juicio, hubo un móvil sexual, ya que detectó que habían sido drogadas y hallaron pruebas de violación en uno de los cuerpos.

Los dos sentenciados, Segundo Mina Ponce y E. Aurelio De la A, en la audiencia en Santa Elena, en agosto pasado. Foto: Archivo

Sánchez, dice que “todos sabemos cómo se maneja Montañita, los excesos de licor y droga llevan a actos dirigidos al sexo (…) A Ponce se le encontraron 40 sobres de base de cocaína (…) incluso sabemos que estuvo implicado en un caso de violación a una turista brasileña un año antes. Ella lo describió como un guardia de seguridad afroamericano (…) pero no se pudo seguir con el caso porque se fue a su país”.

“Aurelio De la A era alcohólico”, añade. La defensa llegó a decir que “de tanto alcohol él no sabía nada de lo que había hecho, que actuó bajo efectos del alcohol”.

Sobre las autoridades, opina que es cierto que actuaron con rapidez, pero que la Policía “está lejos de actuar correctamente, es una realidad”.

El abogado de las familias argentinas dice que faltan dos piezas. “Al comienzo era solo una, luego Ponce involucró a 'Rojo' (De la A), ahora hay un tercero, pero siguen sobrando evidencias”. (I)