Cree en la democracia, en la libertad y en la solidaridad. Y dice que si hay un acto o una omisión que los vulnere, estará ahí para denunciarlo, si Dios se lo permite, asegura. Es María Josefa Coronel, de 50 años, abogada de profesión y licenciada en Ciencias Políticas y Sociales, con tres especializaciones en derecho, quien ejerce el periodismo en esta ciudad.

Ella recibió el domingo último un reconocimiento del Municipio por los 196 años de la independencia de Guayaquil. Ahí se destacó su defensa por las libertades públicas y de comunicación en el periodismo televisivo y de opinión.

Cuenta que este reconocimiento la motiva a seguir cuestionando al poder y trabajando en sus responsabilidades. Desde hace nueve años es gerenta regional de Teleamazonas de Guayaquil. Ahí también maneja los contenidos de noticiarios de la comunidad matutinos.

“Nunca he sido una mujer política. Me parece que si uno cruza la línea se va a corromper. La he visto de cerca, porque cuando usted entrevista a políticos o cuando está muy cerca de políticos, percibe la línea en la que se dan cosas con las que no va a estar de acuerdo nunca”, dice. Cuando fue entrevistadora de Los desayunos de 24 horas, de Teleamazonas, fue cuestionada por políticos, dentro y fuera del espacio.

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En diciembre pasado dejó este programa por problemas de salud. En marzo último le dijeron que tenía cáncer: un linfoma de células T, que ataca al sistema inmunológico, a los ganglios. Ahora, tras un trasplante de médula y quimioterapias de largo periodo, está en observación. Debe esperar cinco años para saber si la enfermedad desapareció.

Cuenta que al inicio no podía creer que tenía cáncer, pues llevaba una vida saludable y se preocupaba por su salud.

En este tiempo, afirma, no ha dejado de sorprenderse por las muestras de cariño, el apoyo y oraciones de la gente.

También estuvo en la función pública. Fue directora del Registro Civil Municipal de Guayaquil durante casi dos años. Renunció en 2007 y dice que nunca se rehusó a contestar inquietudes de la prensa.

“El servidor público se ha olvidado que es un servidor, que su sueldo se lo pago yo con mis impuestos. Hay como una especie de equivocación, de victimización”, manifiesta.

Desconoce si en algún momento volverá a la función pública. Ahora, afirma, le apuesta a seguir de cerca los ofrecimientos que las autoridades le hacen a la ciudad y los problemas que se presentan en ella.

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Comenta que le preocupan tres problemas locales: las invasiones, que han venido con olas migratorias, donde zonas periféricas crecen sin planificación; las drogas, que afectan más a los jóvenes, y la salud.

“No puede ser que gente que tiene cáncer tenga que traer su quimioterapia porque aquí no hay”, dice de su experiencia.

Su rostro se hizo conocido en la pantalla nacional en el 2000 cuando contestaba inquietudes legales de los televidentes en el espacio Ayúdame, María Josefa, en Televistazo de las 13:00, en Ecuavisa.

Creo que les hemos dado a nuestros televidentes una visión de qué es lo que pasa en la ciudad y qué va a pasar. Una visión siempre a un futuro próximo, que sepamos qué puente se va a construir, si la basura está siendo manejada con las reglas de medio ambiente, si la policía está cumpliendo las obligaciones con los jóvenes en los colegios con respecto a las drogas. Siempre hemos estado muy pendiente de las promesas que le hacen a Guayaquil, tanto el gobierno local como el central".

Los de derecha dicen que soy de izquierda y los de izquierda dicen que soy de derecha. Porque trabajé con el abogado Nebot dicen que soy socialcristiana; porque de este gobierno, y como de otros, he recibido propuestas para trabajar en la función pública, entonces (dicen) que soy también de estos lados. A mí la política no me gusta mientras la politiquería de este país se maneje de la forma que se maneja, trazada por todos los partidos políticos, donde no hay excepción".

Me ha impactado ver cómo gente que yo pensaba que era honrada, miente descaradamente y ese me parece increíble".

María Josefa resolvió algunas interrogantes

¿Por qué no continuó en la dirección del Registro Civil Municipal, considerado un macroproyecto que se implementaba en la ciudad en ese entonces?

"Porque el Gobierno Central se opuso...". "Ofrecimos como Guayaquil el modelo para que se aplique en todas las ciudades del Ecuador y no quisieron. Fue una de las primeras reacciones que me impactó de un gobierno que comenzaba recién con Rafael Correa...".

"(El registro civil municipal) fue el primero del país donde ya no se ensuciaban los dedos, porque tecnológicamente se grababan las imágenes de las huellas, de los 10 dedos y en algunos casos de la mitad de las manos, para poder cuando la policía quisiera, y tener los aparatos correspondientes, poder identificar las huellas directamente, no al descarte. Hubo un camino bloqueado, sin tregua".

¿Por qué lucha María Josefa?

"Creo en un Dios. Y creo que ese Dios nos llama para que nosotros podamos construir un mundo mejor. Y yo lucho para sentir que ese llamado lo contesto con seriedad. Y cuando no lo siento, no es que se pierde él, la que se pierde soy yo, por eso lucho".

¿Y ahora también tiene una lucha con su salud?

"Es una lucha que no participo mucho. Es una de las cosas que esta enfermedad me ha enseñado duramente. Tal vez soy muy de raciocinio, de muy lógica en mi mente. Si usted come bien, si usted es deportista, si usted no fuma, si usted hace deportes todos los días, duerme temprano, trabaja mucho, por qué habría que enfermarse con una enfermedad tan cruel como la del cáncer.

No hay razón, no hay explicación... No es un tema en el que yo sienta que lucho contra la enfermedad, porque no tengo control sobre la enfermedad, por mucho que yo haga lo que sea, si la enfermedad avanza me va a matar.

Lo que sí puedo hacer es vivir mi vida como quiero, que me de paz, que sea feliz y el concepto de felicidad que cada uno tiene. (I)